Lanzan créditos hipotecarios con cuotas indexadas

Lanzan créditos hipotecarios con cuotas indexadas

Aseguran que serán mucho más bajas y que eso permitirá mayor acceso al crédito. Estarán atadas a la inflación mensual. Alertan por la similitud con la circular 1050, que terminó siendo imposible de pagar.

El Banco Central anunció ayer la implementación de un instrumento financiero orientado a la compra de vivienda que permite obtener préstamos ajustados a la inflación. La autoridad monetaria explicó que una persona podrá obtener un crédito a 15 años por un millón de pesos que deberá pagar con una cuota mensual de $8056, pero que estará atada a la inflación.

En este sentido la entidad a cargo de Federico Sturzenegger indicó que en los créditos tradicionales la cuota mensual asciende a $20.000 y que de esta nueva manera sectores más amplios podrán acceder a la vivienda. Además se podrán hacer depósitos en pesos por un plazo mínimo de 180 días que se ajustarán en forma diaria por la suba de los precios minoristas.

La propuesta se basa en el modelo de Unidad de Fomento (una moneda ajustable por inflación) aplicado en 1967 en Chile para impulsar los créditos hipotecarios. También se buscó implementar en Uruguay pero no dio resultados. En Argentina la herramienta se llamará Unidad de Vivienda (UVI).

Sin embargo en 1981 en el país se implementó la Circular 1.050, una disposición con algunas similtudes a la UVI, que establecía la aplicación de una cláusula de reajuste (indexación) del capital adecuado, reflejó Ámbito.

“La circular llevó a que miles de ahorristas terminaran pagando tasas extremadamente altas o que debieran entregar sus empresas, campos o vivienda al banco. Los intereses fijados por el mercado, tuvieron tasas que llegaron a más del 100 por ciento al año, lo que tornaba inviable la cancelación de los préstamos”, señala Josefina Rousseau, socióloga, investigadora del tema.

Por su parte sostiene que con la 1050 “el tomador de crédito anticipó el disfrute de bienes a los que difícilmente podría acceder bajo la modalidad tradicional de los créditos pero en el largo plazo, las cuotas –al estar atadas al ritmo de las tasas de interés- comenzaron a aumentar”.

“Como si esto fuera poco, el cuadro para los tomadores de créditos comienza a agravarse más aún cuando se toman en cuenta las sucesivas devaluaciones provocadas a lo largo de 1981, teniendo como consecuencia el principal deterioro del salario real”, concluye la socióloga.

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