Por qué el kirchnerismo le apunta a Duhalde

El ex Gobernador es señalado por funcionarios y militantes kirchneristas como el responsable de las tomas y de un “intento desestabilizador” del Gobierno nacional. Sin embargo, casi todos los análisis se basan en especulaciones e incluso tienen un tinte electoralista. ¿Estrategia o realidad?
“Cada vez que reaparece Duhalde, empiezan los intentos desestabilizadores”, comentan a quien quiera escucharlo, militantes y funcionarios kirchneristas. “El padrino” de la política es, hoy, nuevamente apuntado tras los graves incidentes y la proliferación de tomas de espacios públicos y privados que ocurren en Provincia y en la ciudad de Buenos Aires.

El kirchnerismo apunta a una serie de vinculaciones de Duhalde –algunas de ellas tomadas de los pelos- y a su vocación golpista que, dicen, lo llevó a precipitar la caída de De La Rúa en 2001.

El primer motivo de sospecha de parte de los “pingüinos” es el sospechoso alejamiento de Duhalde del lugar de los hechos. Lo llaman “táctico”. “Eduardo Duhalde se encontraba tácticamente en los Estados Unidos mientras transcurrían los hechos de Soldati”, recalca un editorial publicado hoy.

En segundo lugar, se esgrime el criterio de oportunidad. Que los hechos coincidan justo con el lanzamiento de la candidatura presidencial del ex Gobernador despierta mayores suspicacias. EL posicionamiento elegido por Duhalde es el de alguien que quiere devolver el “orden” a la agitada política argentina. “¿Qué mejor escenario para plantar al actor, se preguntan desde el kirchnerismo, que un país en llamas?”.

Hay, sin embargo, una veta electoralista que el propio kirchnerismo quiere y puede explotar. Se trata de la ganada fama que Duhalde tiene tras dos mandatos radicales terminados en tragedia. Se lo acusa de instigador de los saqueos que asolaron el Conurbano durante el final del mandato de Raúl Alfonsín y Fernando De La Rúa. Es un rumor. Circula. Se comenta. Nunca fue probado, por otra parte, pero pesa a la hora de poner el voto en la urna.

Quienes caminan la Provincia en general y el Conubano en particular, señalan que Duhalde no es el de 2001 y que su aparato está muy mermado. Que de ninguna manera podría encabezar una movida como la que se le atribuye desde el kirchnerismo. Falta, en definitiva, el recurso humano.

En este contexto, la estrategia de posicionamiento de Duhalde es un arma de doble filo, ya que permite al kirchnerismo “victimizarse” y presentar a su archirival como el responsable de una situación desmadrada.

Hay quienes sospechan que la estrategia es doble. Por un lado, exponer a Duhalde –cuya intención de voto en ningún caso alcanza los dos dígitos- para desgastar al Gobierno en un juego de confrontación. El elemento que aparecería limpio, como “tercera posición” es Mauricio Macri.

Por el momento, se puede hablar de presencias del PRO en el acto de lanzamiento de Duhalde. Estuvo, sin ir más lejos, el rabino Bergman, interesado en candidatearse por los amarillos en la ciudad. Hoy, la reunión entre Jorge Macri y Graciela Camaño, suma elementos para la lectura.

El tandilense, mientras tanto, crece en las encuestas, a expensas de una merma de Cristina Fernández, a quien pocas semanas atrás se llegó a atribuir una intención de voto con picos de hasta 55%.

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