El Gobierno festejó la victoria de Ricardo Colombi en Corrientes. Mandó a decir: "Felicitalo, decile que lo vamos a ayudar en todo lo que haga falta".
Anoche, la incógnita principal entre los operadores del santacruceño era cómo garantizar una transición ordenada hasta diciembre, con una economía que tiene las cuentas en rojo. Un funcionario nacional le dijo a Crítica de la Argentina que, si no acuerda con su primo rápidamente, "Arturo va a tener que entregar el poder".
Pese a que no logró sellar un acuerdo con el candidato kirchnerista Fabián Ríos, el barbado Colombi contaba con el respaldo de la Casa Rosada. Sin embargo, desde el Poder Ejecutivo nadie quiso expresar ningún apoyo público porque aún resuena en la provincia el suicidio del empresario Hernán González Moreno. El viernes, cerca del ex presidente, algunos llegaron a especular con que la muerte del dueño de Agencia Corrientes obligaría al gobierno nacional a intervenir en la provincia.
El matrimonio presidencial se distanció muy fuerte de Arturo. Cuando era ministro de Obras Públicas de Corrientes, tenía sintonía fina con el ministro Julio De Vido y con José López. Ahora, Néstor y Cristina Kirchner aspiran a hilvanar una relación "muy madura" con su primo. Todo indica que, por convicción o necesidad, el gobernador electo se encolumnará entre los mandatarios provinciales afines al oficialismo.






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