Kicillof ante el espejo de Néstor: el desafío de pasar de la militancia a la conducción nacional

Kicillof ante el espejo de Néstor: el desafío de pasar de la militancia a la conducción nacional

Walter Abarca fue durante varios años secretario de Néstor Kirchner. Lo acompañó en campaña y en la presidencia. En un episodio de Parecemos Buenos Amigos se animó a compararlo con Axel Kicillof.

En el plena discusión política bonaerense, las comparaciones con el pasado fundacional del kirchnerismo son inevitables. Para Walter Abarca, quién acompañó a Nestor Kirchner, participó del programa “Parecemos Buenos Amigos” de Infocielo Play y no se guardó nada.

El secretario del ex presidente, habló sobre el vínculo entre Axel Kicillof y Néstor Kirchner que no es solo una cuestión de herencia política, sino de piel y territorio. El dirigente no pudo ocultar su sensibilidad al recordar al fallecido expresidente, “recién hablabas de Néstor Kirchner y medio que te ensoñaba te cae ahí al filo de emocionarte”, le señalaron en el estudio, marcando el pulso emocional de la charla.

El factor emocional: Militancia y contacto territorial

Para Abarca, el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires guarda una similitud esencial con aquel Kirchner que emergió de la crisis. “Le veo a Kicillof esa capacidad militante que tenía Kirchner allá por el 2001”, afirmó con contundencia. Esa conexión se materializa, según su visión, en el contacto directo con la calle. El dirigente destacó que “cuando lo veo a Kicillof caminar, andar, meterse entre la gente, tocar, abrazar, sacar la foto, le veo esa capacidad militante”. Es el Kicillof del territorio, el que replica la mística del “cuerpo a cuerpo” que caracterizó los inicios del santacruceño.

“Quiero ver en Kicillof la capacidad transgresora de Néstor Kirchner”

Sin embargo, la crónica de esta herencia política tiene un punto de inflexión: lo que todavía falta. Abarca fue claro al marcar su “expresión de deseo” para el futuro del gobernador. Recordó que, ya por el año 2000, Kirchner no solo caminaba, sino que “empezó a caminar la Argentina a plantear un modelo de desarrollo y a decir ‘Quiero ser presidente de la nación’”.

El pedido de Abarca no es solo un elogio, es un emplazamiento político. Para él, es momento de que el gobernador asuma un rol de liderazgo que trascienda las fronteras de la provincia. “Quiero que Kicillof sea el abanderado que salga a caminar la Argentina a decir ‘quiero ser presidente de la nación’”, sentenció, argumentando que es necesario “construir un modelo de desarrollo en la Argentina”.

Un modelo de desarrollo frente al individualismo de Milei

Esta propuesta surge como la antítesis directa al rumbo actual del país. Según Abarca, la figura de Kicillof debe alzarse frente a la gestión de Javier Milei, a la que describió como “la consolidación de un modelo individualista, hedonista, consumista”. Para el dirigente, la meta es clara: contraponer esa visión con un proyecto basado en el “crecimiento, desarrollo y justicia social”, retomando la senda que, alguna vez, Néstor Kirchner trazó caminando el país desde el llano.

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