El intendente de San Martín y el ministro de Seguridad bonaerense debían firmar el convenio de patrullajes comunal el pasado viernes. Sin embargo, todo se suspendió 24 horas antes. El Jefe Comunal se hartó de los anuncios y las falsas promesas y aguarda los nuevos patrulleros. El riesgo del "abrazo de oso" a un intendente massista.
El pasado viernes 11 de abril, Granados iba a llegar a San Martín para firmar el convenio con el intendente local Gabriel Katopodis. Algunos periodistas ya sabían del encuentro, que se suspendió el jueves por la tarde. En primera instancia se pensó que el sanmartinense no quería ser el primer intendente massista en aparecer en una foto con el ministro sciolista, por aquello del "abrazo del oso...". Sin embargo, la realidad es más simple.
Hace tiempo que en San Martín no hay suficientes patrullas bonoaerenses. Ni siquiera había dos o tres vehículos que pudieran traer el gobierno de la provincia de Buenos Aires para la foto del convenio. A Katopodis se le colmó la paciencia. El intendente no quiere más de lo mismo. Está harto de comunicar programas de seguridad que llegan desde la esfera provincial y que luego no se cumplen. Considera que es un tema muy sensible para seguir haciendo promesas que no se pueden cumplir.
El día previo a la reunión, el jueves, el intendente habló con Granados y le dijo: “Nosotros aportamos el triple de patrullas que ustedes. Hace rato que no ponen nada. Por qué vamos a firmar si no hay nada para mostrarle a la gente”. La postura de Katopodis fue tajante: no se firma nada hasta que no lleguen las patrullas.



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