En la audiencia en la Corte Suprema de la Nación Hermes Binner, Carlos Reutemann y Jorge Obeid se mostraron juntos, "unidos" por el reclamo de Santa Fe. Pero en la provincia que gobierna el Frente Progresista esa imagen está fuera del foco de la realidad, porque el reutemismo y el kirchnerismo local le volvieron a dar la espalda al socialista. Binner intenta llevar adelante una suba de impuestos para solventar los reclamos salariales de estatales y docentes, que van a completar nueve días de paro en las últimas tres semanas luego de rechazar la propuesta de un ajuste de sueldos progresiva, con un piso del 7 por ciento.
El ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, uno de los pocos que se quedó en Santa Fe y no viajó a Buenos Aires para la audiencia en la Corte Suprema, opinó: "Siempre hemos dicho que en la provincia se nos han puesto palos en la rueda; ahora son troncos". "No tengo la menor duda" de que detrás de estas acciones están "Carlos Reutemann y Jorge Obeid", afirmó.
La Legislatura santafesina aprobó anteayer el Fondo de Emergencia Salarial, impulsado por el oficialismo. El paquete incluye la eliminación de las exenciones en el cobro de Ingresos Brutos a la industria, la construcción, y a los productores agropecuarios –fundamentalmente sojeros– que facturen más de 10 millones de pesos anuales.
Pero el kirchnerismo no respaldó el proyecto y ahora en el Senado, donde hay mayoría reutemista, la propuesta va a ser modificada. El Frente Progresista debe tener los dos tercios de los votos para sancionar el proyecto en Diputados, pero sin el respaldo de los kirchneristas le será imposible. "No vamos a acompañar el proyecto del oficialismo ni en esta ni en ninguna votación, independientemente de lo que resuelva el Senado", aseguró Luis Rubeo, jefe de la bancada del Frente para la Victoria. El kirchnerismo pretendía que el sector agropecuario pagara Ingresos Brutos a partir de una facturación de un millón de pesos anuales –afectaría a los chacareros que tienen más de 250 hectáreas–, pero el socialismo no quiere que en este momento le lluevan críticas desde el campo.







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