En Junín faltan casas para alquilar y no se desinfla la burbuja inmobiliaria

En Junín faltan casas para alquilar y no se desinfla la burbuja inmobiliaria
Pese a que los precios de las rentas de inmuebles están altos, desde hace algunos años los inversionistas ya no construyen para ese fin porque –según dicen- “no se recupera” la inversión. El impacto de Procrear en la región.

A una familia tipo le resulta imposible acceder a una vivienda que se adecue a sus necesidades para alquilar en Junín.

Por ejemplo, un matrimonio con dos hijos adolescentes de distintos sexos tendrá que apuntar a un inmueble que cuente con al menos tres dormitorios, pero por mucho que dure su búsqueda no encontrará una estructura de esas características. Y si halla alguna, le pedirán una fortuna.

El problema habitacional es ya una enfermedad crónica en la Ciudad y se manifiesta con más nitidez en tiempos de una incontenible escalada inflacionaria, como ocurre en la actualidad, donde los inversores en construcción desaparecen, y mucho más si la edificación no es para uso propio.

Como consecuencia de ello, la oferta se reduce, la demanda mantiene su vigor y los precios empiezan a tomar el ascensor.

“Cualquier casa con dos habitaciones sale entre 3 mil y 4 mil pesos mensuales. Encima que hay poco, cuando el cliente encuentra algo ajustado a sus preferencias los dueños de la propiedad le piden cualquier disparate”, afirmó a Democracia un martillero juninense.

El abanico toma un poco más de forma en el segmento destinado a estudiantes, parejas de solteros o ciudadanos que deciden irse a vivir solos. Para ellos la oferta es variada en calidad, ubicación geográfica y en importe, de acuerdo con la afirmación de otros empresarios del rubro que fueron consultados ayer por este medio.

Los agentes inmobiliarios coincidieron en que por estos días hay alrededor de cinco mil familias alquilando pero hay una demanda muy superior que no está satisfecha.

“Hay una falta importante”

“De veinte mil casas que hay en la ciudad, el veinticinco por ciento son alquiladas. Hay una falta importante y generalizada de viviendas y no hay un sector que sea garantía de encontrar unidades disponibles”, dijo Hugo Retta.

En lo que hace a precios, Retta señaló que dependen del poder adquisitivo del eventual inquilino, pero advirtió que “para la clase trabajadora el tema está bastante complicado porque los ingresos son bajos y lo que se pide por una casa es alto”.

“A una persona que gana 6.000 o 7.000 pesos se le complica un alquiler que supere los dos mil pesos, pero no va a encontrar nada inferior a ese precio, a no ser que viva sola y se arregle con un monoambiente”, señaló.

Encima, desde fines de 2012 se paralizaron los emprendimientos edilicios realizados con el fin de sacarle jugo al futuro arrendamiento. “Ya la renta de los alquileres no es tan buen negocio como antes, porque los costos de la construcción subieron más de lo que puede incrementarse el valor del alquiler. No podés pedir cuatro mil pesos por un departamento porque no encontrás clientela, se transforman en inviables”, comentó Retta.

De lo que hay, el promedio de un alquiler para un grupo familiar ronda los 3.000 pesos, dependiendo de la ubicación y las dimensiones, mientras que un departamentito para estudiantes oscila entre los 2.000 y 2.500, para una o dos personas.

Poco y muy caro

Hugo Villores coincidió con su colega en que no se están edificando unidades nuevas para alquilar, menos para una familia. “Si hacés una casa para alquilar, gastás 400.000 pesos, y con los 3.000 que cobrás de alquiler no recuperás. Y la mayoría de las familias no quieren departamentos, buscan algo con patio para ellos, para sus hijos o para las mascotas que tienen”, describió Villores, quien agregó que “Junín es caro, por cualquier casa hoy tenés que hablar de 3.500 o 4.000 pesos.”

Por su parte, Rubén Scorsetti indicó que “hay mucha demanda porque Junín es un centro regional que cuenta con muchos servicios e instituciones que otras localidades de la zona no tienen, empezando por la Universidad y los centros de estudios terciarios y otras posibilidades que se brindan acá que no hay en aquellos lugares.”

“En cuanto a la oferta de propiedades, faltan las de tres dormitorios. Por lo demás, hoy día ha cambiado el estilo de vida de muchos vecinos que eligen vivir solos, por lo cual si tenés viviendas con un solo dormitorio también sirve”, manifestó.

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