La campaña electoral empieza a desperezarse ante una sociedad que observa recelosa. Cuando se dice lo que el otro quiere escuchar. Nuevo desliz de Carus en Chillar : ¿autonomía o descentralización? El radicalismo juega a la ruleta rusa. ¿Un voto “conveniencia” para Vignau? ¿Los azuleños votan como los porteños?
En política, a diferencia del amor, la seducción tiene un plazo fijo, más breve o más extendido pero embebido en la arrogancia del resultado final. De la promesa prometida o de la parábola del discurso envalentonado. También puede resultar más probable el sentimiento de frustración o el germen de la esperanza inacabada.
A tres semanas de las primarias internas obligatorias que por primera vez se realizarán en el país y que llegan con un notable grado de distorsión sobre su idea original, la delegación de precandidatos de los diversos partidos políticos peregrinan las calles como Testigos de Jehová, los medios de comunicación, empapelan la ciudad de rostros bondadosos como si ofrecieran el último modelo de un teléfono celular que, por supuesto, nos traerá la felicidad terrenal.
Construcción de un candidato
¿ La imagen es más fuerte que las palabras ?
Para el constructor de la campaña política del macrismo, el polémico ecuatoriano Jaime Durán Barba, sí.
Hay un marketing que soslaya la ideología pero que, a su vez, expresa una ideología y el asesor de “Mauri”, un hombre que navegó por la izquierda y el propio peronismo cuando vivía en Argentina, la tiene clara en ese terreno.
En esta cuestión resulta imperdible el libro del politólogo Giovanni Sartori autor de “Homo videns. La sociedad teledirigida”. Cuestiona allí de modo severo el papel de la televisión en la educación de los niños destruyendo la capacidad de abstracción, de la idea crítica de un empobrecimiento en el entender y comprender para el hombre avasallado por la impronta de lo visual.
Pero, ¿la imagen no admite el criterio crítico? Depende el grado de fragmentación y alienación que tenga quien la observa. Nunca hay que creer demasiado en lo que se ve.
El kirchnerismo conjuga otros paradigmas.
No es que deje de lado la imagen o la manipulación con su enorme red de comunicación oficial y paraoficial ( en un contrapunto con los medios tradicionales o la famosa “corpo” ), pero se entromete en el núcleo duro de la ideología, reflotando el discurso, la palabra ; algo urticante para el macrismo o el denarvaizmo siendo un buen ejemplo la construcción de la precandidatura a intendente de Agustín Carus en nuestra ciudad sostenida desde hace dos años con un enorme marketing.
Carus derrapó en Chillar
Hay que admitir en Carus su capacidad para hacerle escuchar a la gente lo que quiere oír.
El último ejemplo es el derrape que cometió en Chillar endulzando a algunos vecinos con su postura ante el reclamo de autonomía de esa localidad y su acompañamiento a la Legislatura , de ser necesario.
Por encima de determinadas peticiones, la postura de fondo y como pretendiente a ocupar el Palacio Blanco es no achicar el partido de Azul con intentos independentistas en los que ni siquiera se ha trabajado seriamente en su sustentabilidad. De lo que se trata es profundizar políticas de descentralización tanto para Chillar como para Cacharí.
Hay una responsabilidad de los candidatos a cualquier cargo en su decir cotidiano para no seguir desvalorizando la palabra y no apostar a la demagogia.
El problema del discurso
Pero no es sólo un problema de Carus. La mayoría de los postulantes aún no maduraron un discurso. O se juega con ciertas muletillas, con algunas frases altisonantes que suenan lindas, con la fiesta en el barrio o no ser ajenos al modelo nacional y popular. Todo depende del candidato.
La pregunta es si el vecino tendrá ganas de escuchar algo distinto, si el argentino medio que, presuntamente, apoya en su mayoría a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, está dispuesto a sumergirse en la argumentación política.
Macri en Capital o la aparición del Midachi Miguel Del Sel que le estaría peleando el segundo lugar al kirchnerista Agustín Rossi en la elección de hoy en Santa Fe son ejemplos que podrían sumarse a la provincia de Buenos Aires con Daniel Scioli, un especialista en licuar discursos o, mejor dicho, el arte de no decir nada.
¿ Hay un voto conservador que apunta a no cambiar lo que hay ?
Azul y el nuevo escenario
Cada elección a Intendente plantea enormes desafíos para el futuro.
En Azul adquiere otro relieve ante el fin de los tres gobiernos de Omar Duclós sumado a la gran dispersión en el horizonte de la alianza social que en las sucesivas reelecciones logró articular.
Está ausente la Coalición Cívica si bien Elisa Carrió ya no es lo que era.
Hoy, primordialmente, pasa por el lado del radicalismo donde se visualiza sólo incertidumbre ya que, además de enfrentar en una interna impensada a Carus van divididos jugando a la ruleta rusa y demostrando que, hace tiempo, los herederos de Alem e Yrigoyen perdieron la brújula.
¿Resulta impensable que una ciudad como la nuestra se quede sin esa oferta electoral para octubre?
Al candidato del Frente Amplio Carlos Vignau, si se lo observa desde una perspectiva de pura conveniencia, le caería mejor el triunfo del postulante denarvaizta en la interna para aglutinar después el sufragio del universo radical.
¿ Se apelará al voto útil el 14 de agosto que, en definitiva, resultará una gran encuesta que empezará a bocetar la silueta de lo que acontecerá en octubre ?
El kirchnerismo, con la presunta oleada si se mantiene hasta esa fecha, ¿ podrá ampliar su base social y conquistar a la farragosa comunidad azuleña ?
La seducción, siempre la seducción en esta sociedad cautivada por la imagen, por la tentación de lo superfluo, por el discurso vano. ¿Las palabras algún día le ganarán a la imagen? Resulta difícil predecirlo. Sería el reto de una convivencia racional para un hombre cada vez más tecnificado, rodeado de la vidriera del consumo corriendo cada vez más ligero hacia ninguna parte.
En Azul también tenemos rostros que nos ofrecen el último modelo de celular.







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