La campaña porteña del Frente para la Victoria (FPV) transitó las casi 11 semanas que pasaron desde las PASO entre un estudiado cambio de estrategia e imprevistos. El episodio más resonante fue el escándalo por el video en el que el primer candidato a diputado nacional Juan Cabandié aparece maltratando a una agente de tránsito en Lomas de Zamora.
Antes de ese cimbronazo, la campaña había sufrido un giro. Buena parte de las fallas de la primera fase fueron atribuidas a La Cámpora y sus manejos, otro tanto a la falta de trabajo territorial y una última porción a problemas en el discurso.
En la mesa chica de la campaña perdieron espacio los jóvenes y avanzaron los sindicatos y los dirigentes del PJ porteño. El discurso dejó de lado el repaso de "los logros de la década ganada" y viró hacia "el futuro". En la última semana de la campaña electoral, los mensajes sumaron el eje nacional. Se instaló la "necesidad" de triunfar para fortalecer a Cristina Kirchner y "cuidar las conquistas" de la última década.
El giro hacia el peronismo tradicional tuvo su mayor evidencia en la elección del ex canciller Jorge Taiana como primer candidato a legislador porteño. Su incorporación fue leída como una concesión a los sectores que habían quedado relegados de la primera campaña y como un freno a La Cámpora.
LA FRASE
"Hay que aplicarle un correctivo a la desubicadita"
El hecho
La difusión del video en el que Juan Cabandié aparece maltratando a una agente de tránsito que pretendía hacerle una multa
Ejes de campaña
La enumeración de los logros del Gobierno en los últimos 10 años fue reemplazada por el discurso sobre "el futuro", sin alusiones a 2015
Se planteó la necesidad de "cuidar conquistas" como la asignación universal, la política previsional y la defensa de los derechos humanos, frente a la "vuelta al pasado"



Comentá la nota