A lo largo de los últimos meses, este medio ha hecho alusión a diversas polémicas en torno a la primera línea de dirigentes que integra el Frente Renovador (como el lamentable caso del diputado nacional Alberto Asseff, quien encabezara una nómina del ex dictador Juan Carlos Onganía). Y aunque la popularidad del ex jefe de Gabinete de la Nación, Sergio Massa, es claramente indiscutible, lo cierto es que sus acólitos, en la mayoría de los casos, dejan mucho que desear.
Dos de sus referentes en la ciudad de La Plata son un claro ejemplo de ello. Por caso, la imagen del presente artículo retrata un material al que tuvo acceso REALPOLITIK en forma exclusiva. Se trata de información suministrada por el Instituto de Previsión Social (IPS), que data del año 2013, en donde se detalla la jubilación de privilegio que percibe el nuevamente legislador provincial por la octava sección massista, Juan Amondarain.
Tras haber ejercido como senador provincial durante cuatro periodos, es decir, 16 años, Amondarain percibía hace dos años una jubilación de privilegio de 24 mil pesos. Se estima que ahora rondaría los 40 mil.
UN POCO DE HISTORIA
Juan Amondarain es oriundo de Necochea. Fue 16 años senador por la sección capital, hasta el 2007, momento en que abandonó las filas del ex intendente de La Plata, Julio César Alak, para acompañar a Carlos Castagneto en su candidatura a jefe comunal. A horas de la presentación de las listas, abandonó silenciosamente al ex arquero de Gimnasia y Esgrima para arreglar con el actual intendente Pablo Bruera.
Durante su último mandato como legislador provincial, siendo presidente del bloque oficialista en la cámara alta, se mudó de La Plata al selecto country “Abril”, en Berazategui, y se lo habría investigado por “enriquecimiento ilícito” y mencionado en casos de corrupción en “los negocios del juego” y en otros hechos delictuosos en el Hipódromo de La Plata. También habría quienes lo vinculan con negocios hoteleros en lugares turísticos de México.
DIME CON QUIÉN ANDAS…
Vale mencionar que el sector que lidera Amondarain es acompañado por otros dirigentes que, en su añosa labor política en la ciudad de La Plata, han dejado mucho que desear. Es el caso del ex alakista y ahora candidato a intendente del Frente Renovador, José Ramón Arteaga, tristemente célebre por haberle dado quórum al bruerismo durante la votación del polémico Código de Ordenamiento Urbano.
Quienes conocen la arena, saben que Arteaga es uno de los personajes más cuestionados que ha domeñado la política platense. Su carrera en la municipalidad de La Plata se remonta al año 1985. Desde entonces, ocupó cargos como el de delegado de Villa Elvira, y se desempeñó como secretario Administrativo y secretario Legislativo del Concejo Deliberante.
Desde el año 2001, Arteaga cumple funciones como concejal. En aquel entonces logró ingresar al recinto de la mano del ex intendente Julio César Alak, poco antes de que el proyecto local comenzara a titubear entre el kirchnerismo y el menemismo.
Luego renovó su banca en 2005, respaldando al gobierno de Néstor Kirchner, y en 2009, enarbolando las banderas de Francisco de Narváez y la fugaz Unión Pro. En esta última ocasión, antes de asumir como concejal, ante la imposibilidad de ser nombrado presidente de su espacio en el Concejo Deliberante, comenzó a programar la conformación de un unibloque.
En 2010, durante la jornada legislativa en la que se aprobó la reforma al polémico Código de Ordenamiento Urbano, al que se sindica como el mayor responsable de la inundación del 2 de abril, Arteaga operó su aprobación dando quórum y luego ausentándose del recinto, escondiéndose en el baño de la municipalidad. Esto último no hizo más que confirmar las versiones en torno a su doble juego con el bruerismo, que se hizo cada vez más evidente con el pasar del tiempo.
En el año 2012, mientras coqueteaba con el prometedor gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, engatuzó al camionero Miguel Forte y a Jacinta “Poly” Tritten, llevándolos a conformar un bloque bajo su referencia, alegando secretamente el visto bueno de Bruera.
La iniciativa no tuvo mucha vida, y Tritten y Forte debieron abandonar el Concejo. Arteaga, sin embargo y hasta el día de hoy, continúa ocupando una banca, ahora como vicepresidente del cuerpo y aspirante a intendente de La Plata por un espacio político que lleva la "renovación" como estandarte.










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