La línea jorgista Compromiso Peronista comenzó ayer a moverse y definir su precandidato de cara a las elecciones primarias nacionales de agosto. Aunque, como algunos estimaban, no hubo "fumata blanca", a tono con los tiempos de euforia por el papa argentino Francisco, y el nombre del elegido deberá esperar hasta la próxima semana.
Tema central.
Unos cuarenta jefes comunales y los funcionarios del gabinete jorgista debatieron desde las 11.30 y durante poco más de una hora en la residencia gubernamental, y se quedó en que se volverán a reunir posiblemente la próxima semana. Los tiempos urgen. En un momento de la discusión el gobernador afirmó: "Tengo que llevar el nombre a Nación". Y debe ser en las próximas semanas. Entre los presentes no estuvo el intendente de Santa Rosa, Luis Larrañaga, fuera de la ciudad, y, por supuesto, los vernistas, que no parecen sumar más de diez.
Tres intendentes consultados por LA ARENA precisaron que el tema central fue el electoral. Al comienzo de la reunión, Jorge lamentó que el encuentro de carácter político hubiera coincidido con el fallecimiento del ex yerno de Rubén Marín, Gustavo Parra Morón, ya que había sido convocado horas antes de conocerse la noticia.
Quienes rompieron el silencio con la prensa indicaron que el gobernador evaluó que Compromiso Peronista se juega en 2013 su fortalecimiento y su futuro ante los otros sectores, sobre todo el vernismo que todos analizan que "jugará" en contra. También que el justicialismo debería lograr la mayor unidad interna posible para tener una buena elección y que para eso, deslizó, ya hay conversaciones con un sector, al que no identificó con nombre.
Algunos nombres.
Todos hablaron y opinaron. Así se empezó a definir el perfil del precandidato jorgista. La mitad de los intendentes postularon a un funcionario y muchos hablaron de que debería ser "de la extrema confianza de Jorge". Algunos nombres que surgieron en las conversaciones fueron los de los ministros Ariel Rauschenberger y Gustavo Fernández Mendía. Pareció que al mandatario no le habría gustado esa posibilidad que implicaría desarmar a su gabinete. La posibilidad de que sea de Santa Rosa, por el caudal electoral, también se analizó como un ingrediente importante.
Sobre los nombres de intendentes para ocupar una banca en el Congreso, el debate fue más difuso. Los consultados indicaron que no se barajaron nombres. La frase en ese sentido de Jorge fue: "Los que quieran ser que me llamen, se anoten o me pasen un papel con su nombre".
Todas las posibilidades, mientras tengan el visto bueno de Jorge, están abiertas. Por lo pronto, quedó como resumen de ayer que en la próxima reunión ya deberían estar los ternados, si no el precandidato puesto, y que al oficialismo pampeano no se le van a imponer los nombres desde Nación, como ocurrió en 2011.




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