El candidato a vicepresidente por Proyecto Sur adelantó que hoy hay escenario de segunda vuelta en las presidenciales y que si la opción es Cristina o Alfonsín, su fuerza será prescindente “porque será la reedición del bipartidismo”, dijo. Admitió que en el mediano plazo deberán “coincidir con el Socialismo”
Asegura que el kirchnerismo defendió siempre a los sectores mineros, petroleros y los pooles de siembra, aunque rescató la estatización de las Afjp y la Asignación Universal por Hijo. Advirtió que si hay segunda vuelta entre Cristina y Alfonsín, Proyecto Sur será prescindente porque “será la reedición del bipartidismo, sin posibilidades de cambios”.
“La del 14 es una elección no instalada que tiene dos objetivos: realizar una selección para que queden poquitas fuerzas al final, que las emergentes y con programas alternativos desaparezcan y se conviertan en colectoras de los partidos grandes. Es básicamente el objetivo de esta reforma. El otro punto es que funcionará como una encuesta para octubre. Entonces, en la Ciudad de Buenos Aires no hubo campaña electoral porque la única discusión que se mantuvo es la Macri-Filmus. Lo que quieren es hablar lo menos posible del 14 de agosto y que la gente que vaya, lo haga con la idea muy definida y no provocar una discusión. En ese marco seguimos adelante buscando modificar la agenda política de este país”, explicó Cardelli en una entrevista con PUNTAL.
¿Qué ejes de discusión plantea Proyecto Sur?
Son los que llamamos las cinco causas. La primera es la recuperación de la potestad o la soberanía sobre nuestros recursos naturales, que son especialmente el petróleo, el gas, y en el caso de la minería queremos terminar con la explotación a cielo abierto. En el caso de la no depredatoria, quedarnos con una regalía bastante más importante que la actual. En el caso del petróleo creemos necesario crear Yacimientos Petrolíferos Federales porque queremos recuperar la renta petrolera. El Estado se puede hacer cargo de la exploración y explotación. También tenemos una lucha contra la depredación ambiental, donde nos gustaría hacer retroceder este proceso del monocultivo de la soja e ir a una agricultura más diversificada, a una agricultura con agricultores, donde los pequeños y medianos sean verdaderamente protagonistas.
¿Y los ferrocarriles?
Ese sigue siendo otro eje central y detrás de ese proceso, la industrialización. Estamos convencidos de que reinstalando el ferrocarril y poniendo los 30 mil kilómetros de vías que había antes, podemos avanzar en un proceso de reindustrialización por los puestos que se generan, la comunicación entre provincias, el desarrollo de las economías regionales. En este sentido, otro núcleo nuestro es el de la reindustrialización por medio de las industrias básicas, como la aérea en Córdoba. También planteamos la redemocratización de la democracia. Estamos convencidos de que éste es un país absolutamente autoritario, lo es en el plano nacional y en el de las provincias. Es muy centralista. Nos gustaría por ejemplo que todas las elecciones municipales del país sean en el mismo momento para que allí se discutan los municipios, igual que las provinciales. Esto de que cada uno fije la fecha de acuerdo a su conveniencia es una barbaridad. Queremos que todas las cámaras legislativas sean con sistema D’Hont, de manera que las minorías tengan acceso; tener un sistema más parlamentario; lograr una real ley de coparticipación federal para que se garantice a cada uno lo que le corresponde. En el plano de la cultura queremos avanzar en una educación mucho más comprometida con lo nacional. Que la enseñanza secundaria sea una forma de profundizar el conocimiento del país, de su historia. Tenemos un programa nacional importante en el que también queremos revalorizar el papel de los trabajadores y por eso apostamos a la democracia sindical, creemos que el Consejo del Salario debería funcionar permanentemente y que el salario mínimo debería igualar la canasta familiar y que los jubilados siempre deberían cobrar de piso el 82% móvil.
¿Pero hay recursos para esto?
Recursos hay. Lo que creo es que hay algunos que deberían poner un poco más. Acá se van muchos dólares del país. Si nos quedamos con la renta petrolera, una parte de las reservas del Banco Central... Hay ganancias que tienen que ser recuperadas y puestas en un sentido nacional.
¿No hay poco debate en la campaña de todos estos temas?
Claro, no hay debate. Hay debate de lo que el Gobierno propone o bien una crítica sobre sus hechos de corrupción y mucho de su doble discurso, que creo que es válido. Pero hay algo en que tanto el Gobierno como buena parte de la oposición coinciden y es en que evitan discutir los temas centrales de la agenda. Por ejemplo, lo del petróleo, que nos estamos quedando sin reservas y no hay exploración. ¿Y esto por qué no se debate? Porque coinciden en que para hacer eso hay que lograr mayor inversión extranjera, y difieren en cómo lograrlo. Pero no se plantean por qué no hacer de ese recurso un uso nacional, como sucede en Brasil.
En los ferrocarriles van a chocar con los intereses de Moyano, ¿es posible avanzar de todos modos?
Exacto. Pero sí, claro que es posible. No hay que olvidar que es un programa con un gran consenso nacional, tanto en el interior como en el conurbano, donde la gente viaja como animales. También es cierto que para lograr esto necesitamos tener una fuerza nacional más sólida, con más alianzas. Por eso impulsamos con fuerza la idea de unidad y nos hubiera gustado converger con el Frente Progresista con un programa común.
¿Por qué no pudieron?
Ellos estaban empecinados en que querían poner su propio nombre, su propio candidato y no incorporaban para nada nuestras cuestiones programáticas. Pero de hecho en algún momento tendremos que estar juntos. Hay que armar un frente nacional que permita llevar estas medidas, que no son caprichos. El país va a entrar en la clásica y repetida crisis de la balanza de pagos por la necesidad de importar y depender tanto de las exportaciones da mucha vulnerabilidad. El desarrollo empieza a achatarse otra vez. Si sigue Cristina o si llega algunas de las opciones que tienen más probabilidades, seguramente van a ajustar. Eso ya no tiene más vueltas porque es la forma que tienen para resolver los problemas.
¿Y hay soluciones sin ajustar?
Sin dudas. Por ahí hay que ajustar a otros que no son ajustados para nada. Por ejemplo, los bancos han ganado mucho, incluso más que afuera. Seguimos con la ley de entidades financieras de la dictadura y el Gobierno no puede decir que no tuvo mayorías para hacerlo. El kirchnerismo son los petroleros, los mineros y los pooles de siembra. De una u otra forma defendió esos intereses. En el caso del campo por una política de quedarse con un paquete no alcanzó a lograr el apoyo de pequeños y medianos productores. No tiene intención transformadora, se quiere quedar con parte de la plata nada más. Y saca por igual a todos, ni siquiera segmenta las retenciones.
Esta descripción choca contra la idea de un gobierno progresista...
Es que no lo es. Lo que hicieron con los derechos humanos es lamentable. Hicieron un uso grosero y mire lo que pasó con Madres de Plaza de Mayo. Es un Gobierno que rompe todo, dividió la CTA, los movimientos sociales, han hecho un uso de toda la trama social con un argumento: “nosotros no reprimimos”. Aunque cada vez lo hacen más y si no mire Jujuy. Pero para no reprimir han metido una fuerza grande al interior de los movimientos sociales, eso dividió e impidió que se puedan defender los derechos que cada sector representa.
¿Pero rescatan por ejemplo la estatización de las Afjp y la Asignación Universal por Hijo?
No, eso está bien. Pero nosotros venimos planteando volver a los aportes patronales para contribuir más a las jubilaciones. Y para eso también hay que resolver el gran problema del trabajo en negro, precarizado, que no aporta. No se puede seguir sin resolver el problema de salud, apostando a un sistema público en serio. En Francia, cualquier funcionario se atiende en un hospital público. Lo único que garantiza igualdad es la salud pública. Hay mucho por reordenar y conflictos con sectores poderosos que hacen negocio con todos estos temas, que deben ser resueltos.
Mencionó la necesidad de conformar un frente, pero hasta aquí fueron en el camino inverso...
Sí, la verdad... Pero tengo expectativas en que dentro del Congreso tengamos espacios de unidad. Nosotros hicimos una convocatoria muy grande. Pero Binner hizo mucho minué hasta saber qué pasaba en las internas de Santa Fe, con su relación con la UCR, y luego finalmente se largó. Cuando lo decidió se juntó con Margarita Stolbizer y lo acordaron entre ellos dos. Eso fue el acta de presentación. Los demás debían acompañar. Y nosotros planteamos que no era legítimo, que éramos una fuerza nacional, con buena performance en las elecciones. Queríamos igualdad y discutir un poco más la fórmula presidencial. Una cosa era con Morandini y otra con Argumedo, por ejemplo. La diferencia de fondo es que el tema programático es una cuestión central y ellos la relativizaron. Con todo, estamos convencidos de que con esos sectores tenemos que avanzar, no hay otra.
¿Y el radicalismo?
Bueno, ésa es una diferencia fuerte con el socialismo, que incluye al radicalismo en la construcción de una fuerza nacional. Para nosotros, el radicalismo es parte del bipartidismo. En las provincias mineras los gobiernos radicales son igual a los peronistas, y en las petroleras también. Vamos a seguir discutiendo, nos preparamos para esta elección, para seguir impulsando nuestro programa, proponiéndonos como fuerza nacional pensando también en 2013 y 2015.
¿Creen que hay segunda vuelta?
Veníamos con la idea de que ganaba en primera vuelta, pero ahora eso cambió. Creemos que hay segunda vuelta.
¿Con quién?
Hasta ahora es Alfonsín.
¿Y qué hacen en ese escenario?
No, no votamos a nadie. Somos prescindentes. Vuelve el bipartidismo y en términos de proyecto no habrá diferencias. En lo grueso habrá continuidad con cambios en los titulares de los beneficios. Ya no será Cristóbal López el dueño del juego, será otro.
Apoyo a Juez
“Creemos que Juez puede ser una brisa de aire fresco, sería golpear al bipartidismo y la posibilidad de que en Córdoba al menos haya alguna transformación. Espero que hagan una reforma política seria, no como los santafesinos que no la hicieron y todavía no tienen el sistema D’hont en el Legislativo. Espero que en Córdoba podamos recuperar un Poder Legislativo más importante, más fuerte; no hay que olvidar que fue el mismo De la Sota el que lo achicó. Y que sea con sistema D’hont, con un gobierno menos centralista y mayor fuerza a las intendencias, aunque Córdoba en esto último está mejor que otras provincias. Uno tiene la expectativa de que a eso Juez lo podría hacer”, dijo Cardelli.
Perfil
Jorge Cardelli es diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires del Movimiento Proyecto Sur y también es miembro de la Mesa Nacional de la CTA. Nació en Resistencia, Chaco, en 1947, y pasó su infancia y adolescencia en Santiago del Estero. Es licenciado en Matemáticas recibido en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y tiene estudios de posgrado en Metodología de la Investigación Científica y sobre los Movimientos Sociales de América Latina. Fue profesor de la UNLP y actualmente ejerce en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Dirigió y dirige posgrados en Metodología de la Investigación Científica y en Educación, Trabajo y Ciudadanía. Publicó varios trabajos científicos en el área educativa.
Ejerció como director del departamento de Matemáticas en las facultades de Ciencias Exactas en la UNLP y la UNRC, donde además fue elegido consejero directivo.
Gonzalo Dal Bianco
gdalbianco@puntal.com.ar






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