Será el miércoles, estará Juan Carlos Mazzón (en la foto, detrás del gobernador) y la excusa es celebrar el Día del Militante Peronista. Jaque bajará línea para que no se agiten las aguas internas.
Servirá para seguir conformando el plan partidario para aprovechar en Mendoza la levantada en las encuestas que se produjo tras la muerte de Néstor Kirchner.
Por primera vez desde la paliza electoral sufrida en junio del año pasado, las encuestas -coincidentes en líneas generales más allá de la línea de las consultoras que las hicieron- le dan chances serias de retener el gobierno provincial al justicialismo y demuestran que la altísima imagen positiva que en Mendoza tenía el antecesor de Jaque también sufrió un duro cachetazo tras la muerte de Kirchner.
Además, Jaque dejará directrices para que en los días siguientes a la cena no se agiten las aguas internas. El jueves el gobernador partirá rumbo a Buenos Aires, desde donde iniciará un viaje al exterior que lo tendrá el fin de semana en Los Ángeles, Estados Unidos, y la próxima semana en Holanda.
La reunión, que se hará en territorio del cobista Alfredo Cornejo, archienemigo del gobierno y pre candidato a gobernador del radicalismo, fue pautada el miércoles pasado, cuando Jaque juntó a los 10 intendentes peronistas en un almuerzo que se desarrolló en un hotel de Luján. Ahí se limaron las asperezas entre los dos sectores en pugna dentro del partido: los azules, del superoperador Mazzón, y la Línea Mendoza, encabezada por el gobernador y el ex mandatario Rodolfo Gabrielli.
Todo el PJ mendocino se declaró kirchnerista y acordó bajar los decibeles de la rosca interna para concentrarse en la pelea hacia afuera, que tiene como enemigo principal al alicaído vicepresidente Julio Cobos.
Además, los justicialistas mendocinos saldrán a la caza de algunos dirigentes que se pasaron del oficialismo al peronismo federal, en sintonía con una línea que bajó de la Casa Rosada. Por más que consideran que el peso de los federales en Mendoza no mueve la aguja electoral, el regreso de dirigentes de ese espacio al oficialismo sería una muestra simbólica de fortaleza de cara al electorado provincial y también ante el ojo del kirchnerismo nacional. "Menos el vicegobernador (Cristian Racconto), todos los federales tienen un lugar en la estructura partidaria si se disponen a trabajar por la unidad", advirtió un dirigente de peso en las filas jaquistas.
La otra cuestión que preocupa al gobernador es el tratamiento legislativo del presupuesto 2011: nadie en el gobierno local quiere que la discusión se salga de madres como ocurrió con la discusión de la pauta nacional, hoy envuelta en denuncias de coimas, por parte de un sector de la oposición, y contradenuncias de operación política, por parte del gobierno.
Por eso, en la cena del miércoles no sólo habrá intendentes acompañando a Jaque y a su principal operador, el secretario de la Gobernación, Alejandro Cazabán. También fueron convocados los legisladores y concejales del oficialismo de toda la provincia.
El panorama del oficialismo en la Legislatura
En Diputados, el tándem Jorge Tanús, presidente de la Cámara, y Carlos Bianchinelli, jefe del bloque oficialista, le dan más garantías para la negociación con la oposición al gobernador que la capacidad negociadora que tiene el gobierno en el Senado.
Los negociadores del gobierno en Diputados, ambos enrolados en el sector azul, han demostrado tener capacidad para sacar leyes aún en escenarios muy complejos aprovechando la división que presenta el radicalismo en ese ámbito legislativo.
En el Senado la cosa es más compleja para Jaque, ya que el presidente del cuerpo, Cristian Racconto juega para la oposición, mientras el tándem Miriam Gallardo, presidenta provisional, y Manuel Moreno Serrano, titular del bloque, demostraron menos muñeca que sus pares de Diputados y se enfrenta a un bloque radical mucho mejor amalgamado que el de la Cámara Baja.





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