La oposición dispuso crear una subcomisión para reunir datos y aportarlos a la Justicia
La subcomisión legislativa dependerá de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, que preside Alfredo Atanasof (PJ Federal), la misma que recibió anteayer al ex embajador Sadous.
El diplomático, lejos de amilanarse tras los condicionamientos del Gobierno, ratificó ante los legisladores que existían "gestiones comerciales paralelas" a la embajada a su cargo en Venezuela, y que el Ministerio de Planificación, comandado por Julio De Vido, cumplía un papel clave al decidir qué empresas, previo pago de una comisión de hasta el 20%, podían ingresar en el millonario negocio de las exportaciones a ese país.
El juez federal que investiga esta causa, Julián Ercolini, ya pidió a la Comisión de Relaciones Exteriores la versión taquigráfica de los dichos de Sadous. Quien seguramente confirmará su testimonio será Mondino, que, durante su gestión como defensor del pueblo, inició una investigación a partir de las denuncias de empresarios que advertían que para vender maquinaria agrícola a Venezuela debían pagar una comisión del 15% a una empresa intermediaria, Palmat, con sede en Miami.
Mondino -que, al igual que Sadous, también prestó declaración ante la Justicia- ya anticipó que si la comisión legislativa lo cita, acudirá a brindar su testimonio. Se presume que los legisladores agendarán el encuentro para la primera semana del mes próximo.
La idea no cayó bien en el oficialismo. "La oposición ahora se propone politizar la Justicia, eso es inadmisible porque, lejos de cooperar, puede perjudicar la investigación", despotricó el jefe del bloque oficialista de diputados, Agustín Rossi, a LA NACION. Y agregó: "Hay que dejar que actúe la Justicia".
Los legisladores opositores hacen oídos sordos y convinieron ayer que la mejor vía para mantener este escándalo en el candelero en el Congreso es por medio de una subcomisión, ya que no requiere su aprobación en el recinto. En cambio, una comisión investigadora de carácter permanente, como pretendían algunos legisladores, debe sortear al menos dos obstáculos: uno, la resistencia del oficialismo, que buscará bloquear el dictamen respectivo en la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento, que preside el ultrakirchnerista Gerónimo Vargas Aignasse.
El segundo escollo es la centroizquierda, cuyos referentes ya anticiparon que no están de acuerdo con una comisión abocada exclusivamente al escándalo de la embajada paralela en Venezuela.
Por esa razón, el resto de la oposición optó por el atajo de una subcomisión. "Si bien no tendrá las mismas atribuciones que una comisión investigadora, permitirá recibir testimonios que podrían ser aportes útiles para la Justicia", enfatizó la diputada Patricia Bullrich (Coalición Cívica).
"Vamos a conformar un espacio que pueda profundizar la investigación a partir de lo declarado por Sadous y de otros que puedan escucharse", confirmó Atanasof.
¿Es factible que entre los futuros convocados aparezcan Julio De Vido o el ex canciller Jorge Taiana? En la oposición lo desestiman. "Primero queremos escuchar los testimonios que abonan las denuncias de irregularidades en el comercio con Venezuela. Después será el turno de los funcionarios, si lo amerita", coinciden.
Justamente, Mondino -dirigente cordobés, enrolado en el PJ disidente- encaja en ese lote de testigos con documentación para aportar sobre las presuntas irregularidades en el comercio con Venezuela. Según denunció públicamente Mondino, si bien el pago de las comisiones a una empresa intermediaria guardaba una "apariencia legal", lo cierto es que podía encubrir el pago de coimas a funcionarios públicos, tanto argentinos como venezolanos.







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