El vicepresidente Sebastián Eskenazi dijo que este proyecto sólo es posible en un escenario nacional dónde la economía crece a razón del 8% anual. Además remarcó que la Argentina es “uno de los países del mundo con más potencial”.
Eskenazi pidió que “como argentinos tenemos que acompañar ese crecimiento, que no puede existir sin energía”, y luego resaltó la responsabilidad que le cabe a las autoridades, a la empresa y a los sindicatos para que los conflictos no afecten a la economía, porque “lo terminamos pagando todos”.
El vicepresidente de YPF remarcó además, que la Argentina, en base a los datos que manejan los especialistas, “es uno de los países con más potencial en el mundo” en rubros no convencionales como el “shale gas”, o gas de “arcillas compactas”. Es que, justamente, las últimas inversiones de la petrolera han sido en el sentido de apuntalar el futuro del petróleo, como lo son las fuentes no convencionales.
“Tener un plan a diez años en Argentina es poco común”, dijo Eskenazi y se manifestó “muy optimista” porque “hay mucho dinero para invertir”. El plan de la petrolera anunciado ayer prevé mantener y superar los niveles de producción y el remplazo de reservas por encima de la producción anual, para hacer sostenible la actividad. La inversión repercutirá, según Eskenazi, en el mantenimiento e incremento laboral: “YPF ocupa más de 100 mil empleados en forma directa, este año tributará el equivalente a un mes del Presupuesto y genera entre el 55 y el 60% de la producción de combustibles del país”, destacó el empresario. La Argentina es la tercera potencia mundial en la materia, con reservas de gas no convencional de 774 millones de pies cúbicos; por detrás de China (1275 billones de pies cúbicos) y Estados Unidos (862 millones de pies cúbicos).

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