Una mamá reta a su hija mientras caminan por una calle céntrica de la ciudad. "No te hacen nada", la regaña. La niña está atemorizada por la cantidad de tucuras y se asusta cada vez que una salta. Otros chicos, sin temores, se divierten cazándolas. También están los que las aplastan de un pisotón, son contemplaciones. Los grandes tampoco son ajenos al fenómeno. A pesar del calor algunos tienen sus ventanas cerradas para impedir que la casa se llene de "langostas".
"En La Pampa, en general, siempre hemos convivido con ellas. Ahora preocupa porque han invadido la ciudad", dijo en diálogo con Radio Noticias. El profesional estimó que en esta oportunidad la invasión fue masiva porque el ciclo de heladas del año pasado terminó temprano y permitió que crecieran una o dos generaciones más del insecto. Además, encontraron buenas condiciones entre noviembre y diciembre para depositar sus huevos en la tierra.
"Una tucura vive un par de meses. Hay un trabajo muy interesante de INTA General Villegas, de hace unos cuantos años, que determinó que hacia fines de noviembre y principios de diciembre nacen todas. En función de eso se estima que los últimos quince días de noviembre y los primeros quince de diciembre constituyen el momento de hacer un control masivo, sobre todo porque ponen en riesgo los cultivos de verano", abundó
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