"No me interesa por ahora estar con nadie, tampoco tengo apuro por definirme con alguien"

"No me interesa por ahora estar con nadie, tampoco tengo apuro por definirme con alguien"
Así evitó hablar del encuentro con Cobos y la reunión con Duhalde, la semana pasada. Pero dijo que hoy "nadie puede ir a una elección solamente con un partido" y ser incondicional hacia arriba. Está lanzado al 2011 todavía con perfil bajo y sin una estructura que, asegura, se consigue fácilmente. Habló de un "deterioro" policial y judicial, y de Saladino: "Me parece saludable que no esté más". Sobre el Concejo, "no estamos en temas importantes" afirmó.
En media hora de entrevista con infoeme.com Julio "Chango" Alem habló de muchas cosas y dejó varios títulos. Uno de ellos, el de esta nota, hace una referencia explícita a las reuniones que el actual concejal con banca apartada del kirchnerismo mantuvo recientemente primero con el vicepresidente Julio Cobos y hace pocos días con el ex mandatario Eduardo Duhalde en la localidad de San Vicente.

Quizá explorando nuevos espacios, evitó entrar en el detalle de esos encuentros. Pero lo dicho alcanzó para saber qué está haciendo y pensando uno de los virtuales candidatos de 2011 en estos días. Después de un tiempo.

Alem resiste con bajo perfil mientras se va acomodando en el escenario político, admite que le falta una estructura pero -dice- "no me vuelvo loco". En el final, después de apuntar a la gestión y al propio Concejo Deliberante, saldrá hablando de la Policía, la Justicia y de Saladino, con dureza.

¿De qué lado está hoy?

¿En dónde?

En su vida política. Pasaron cosas en el medio.

Aunque pueda sonar demagógico hoy estoy solamente del lado de Olavarría. Con los años que tengo de experiencia en la política me he dado cuenta que las incondicionalidades hacia arriba siempre terminan perjudicando a los de abajo.

Los que pasamos por una función pública en las ciudades debemos tener una incondicionalidad hacia los vecinos y un contacto muy estrecho con los vecinos, porque de última eso siempre es lo que queda, lo hablábamos mucho con el viejo (por Helios Eseverri). Él fue un ejemplo de esto, a lo largo de tantos años de ganar elecciones en Olavarría si uno se pone a pensar ha ido con Kirchner, con los radicales, con partidos locales, y siempre ganó. Y si hace algunos años Eseverri podía tener ese comportamiento y haber sido como fue la última gran figura que tuvo la política en Olavarría, estoy convencido que ese es el camino.

Cuando se ve lo que es la política a nivel nacional, el grado de confusión que hay acerca de identidades y roles, la incapacidad absoluta que tienen todos los políticos a nivel nacional para sentarse a generar consensos en algunos temas básicos, entonces estoy más convencido que nunca que hacia arriba no me interesa por ahora estar con nadie y no tengo ningún apuro por definirme con alguien, el tiempo dirá.

Pero usted fue incondicional.

Era simplemente estar con (Helios) Eseverri acá en Olavarría y compartir plenamente su estilo, su forma de ser y su idea de cómo gobernar esta ciudad.

¿Cuándo fue el quiebre real con José?

Con José tengo una excelente relación personal, lo aprecio mucho, me considero realmente hasta amigo de José y creo que el siente lo mismo, pero cuando fue el conflicto del campo, que fue el punto de inflexión con una política del gobierno nacional absolutamente irracional, desmedida y con un grave perjuicio hacia las comunidades del interior como la nuestra, en ese momento empezamos a tener diferencias con José.

Después podemos analizar mucho si las formas las manejamos bien o mal, si está bien o mal que hayamos hecho tan públicas nuestras diferencias, pero lo cierto es que la diferencia que empezamos a tener en ese momento con José y que tenemos ahora es acerca de la visión del gobierno nacional.

Creo que este gobierno nacional no tiene absolutamente nada de estadista, honestamente y aún cuando pueda sonar soberbio pero lo digo desde una gran humildad, no tienen ni idea de cuál es la mejor forma de gobernar este país en este momento, y creo también que las condiciones objetivas de este país de hoy son muy favorables de cara al futuro, pero las estamos dilapidando una vez más, el gobierno y la oposición, nunca se puede gobernar en un esquema de amigos y enemigos porque así nunca te vas a sentar a charlar con el que está del otro lado. Hoy por hoy es obvio que es necesario buscar puntos de consenso.

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No quiero caer en el remanido tema de compararnos con Brasil, pero viene a cuento para que se vea gráficamente lo que es tener una definición estratégica de país. Brasil tiene un ministerio que se ocupa de la estrategia de desarrollo y crecimiento del país, pero hace muchos años que diseñó una estrategia y hace muchos años que entendió que los productos vinculados a la alimentación, la energía y la infraestructura iban a ser importantes.

Nosotros no sólo no defendimos a nuestras empresas en esos rubros y dejamos que ellos avanzaran y compraran, sino que además destruimos esas actividades en nuestro país. Es incomprensible. Y cómo se traduce tener una definición estratégica y acuerdos básicos: muy simple, después de un tipo como Cardoso de centro-derecha viene un tipo durísimo de izquierda como Lula pero sabe que tiene que seguir una línea en algunos temas, después discutamos todo lo que sea.

Lo contrario es lo que nos pasa a nosotros, y la gente que tiene una enorme madurez se da cuenta que no puede que cada uno que llega discuta todo, pero no cada uno que llega, cada día todos los que tienen una función pública discuten todo.

Hoy la Cámara de Diputados y Senadores de este país es el triste ejemplo de la absoluta incapacidad de todos para llegar a acuerdos sobre nada... No pueden ni sentarse a tratar un tema. Entonces, incondicional a quién, ¿a esos tipos? ¿Para qué?

Dice que no tiene apuro por encontrar el espacio y habla de la incapacidad de todos...

Digo, a estos tipos un día les va a tener que caer la ficha. Estamos saliendo de una crisis, tenemos un país como Brasil que nos compra mucho, una importante cosecha de soja que significa divisas y vamos a tener plata, pero tenemos que decidir en qué la vamos a gastar, porque en 2009 gastamos trece mil millones en subsidios al transporte y dos mil millones en subsidios a la ganadería, algo está funcionando mal. Si no entendemos que unos de los pilares es el campo, no entendemos nada.

Traigamos lo legislativo al ámbito local, ¿cómo está el Concejo?

Tampoco se llega a ningún acuerdo, no estamos acordando cosas. Vamos a darle un crédito, no seamos categóricos, ni pesimistas ni cerremos nada, pero hasta ahora no hemos tratado nada importante.

Pero es un Concejo con muchas figuras, ¿qué pasó?

Y qué se yo (risas).

¿Se siente extraño del otro lado?

No, la verdad no me produce nada. Tenía depositada más esperanza en este Concejo en cuanto a que iba a tener debates de nivel y demás, hasta ahora no los hubo. Dejemos abierto un crédito.

No es un problema del presidente del Concejo, tampoco le voy a cargar a Franco (Cominotto) que el Concejo no funciona por él, en absoluto. No funciona porque evidentemente no le hemos encontrado la vuelta a buscar un mecanismo de acuerdo que es necesario en algunas cosas, entonces no estamos tratando temas importantes, es la realidad.

¿Está firme la intención de ser candidato?

Me gustaría ser candidato, por supuesto.

Y esto de ir más tranquilo buscando el espacio ¿dificulta la carrera hacia el 2011 y el armado de una estructura?

En absoluto, mirá... Estoy trabajando con gente en cosas concretas en lo que hace al gobierno y a lo mejor lo que no tengo es una estructura política, pero la verdad esa estructura si uno tiene buena inserción en la gente se consigue fácilmente, punto uno.

Punto dos: no confío demasiado y no me interesan demasiado las estructuras políticas por una razón muy simple, cuando se habla de estructura política creo que en el fondo de esa idea hay una enorme subestimación de la gente. Cuando se habla de estructura se está pensando en el puntero, en el que lleva el tipo a votar, y la gente es re contra viva, la gente recibe lo que le das pero a la hora de votar no negocia el voto porque tiene dignidad.

Hay que tener una estructura mínima, no soy tarado ni ingenuo, pero no me vuelvo loco, ninguna elección hoy por hoy la ganan las estructuras porque la gente ha desarrollado una madurez enorme y la tiene clara.

Habló de no ser incondicional pero, imagino, su pensamiento sigue siendo radical.

Pero por supuesto, yo tengo una historia vinculada al radicalismo, pero hoy creo que nadie puede pretender ir a una elección solamente con un partido y excluyendo a todos los demás, y menos en las ciudades. Aprendí cosas de Eseverri que las compartí profundamente. Él ha llevado en la lista a tipos de un abanico político tan amplio como don Alcides Díaz, comunista, y "Tucho" Alfieri, conservador. Estuve con los dos en el Concejo, nunca escuché que se pelearan por nada, y es lógico que sea así, porque cuando se trata de gobernar una ciudad a mí que no me vengan con versos. Todos sabemos lo que hay que hacer y para eso qué importa si sos radical o peronista, quién me va a venir a discutir las cosas que todos sabemos que hay que hacer.

Lo que está claro es que hoy se pone complicado asociarlo a un espacio o partido político.

Por supuesto, pero tampoco quiero que me asocien a ningún espacio y ningún partido. No quiero porque además se acerca gente a trabajar conmigo que no tiene identificación política o tiene identificación de distintos partidos, es más, no le pregunto a nadie qué identificación tiene.

¿Se midió? Hoy pasa todo por los números.

No, ya sé, pero no tengo idea.

¿Qué le marcaría a la gestión actual?

Hay cosas que no están funcionando bien, pero no me parece por esa relación de afecto que tengo con José que deba decirlas públicamente, ni siquiera un tema.

Sí digo que en los próximos años uno de los cambios importantes en el escenario de la política local es que los intendentes cada vez más se van a tener que meter en el tema de la seguridad, cada vez más. De hecho, José cerró el 2009 con un millón doscientos mil pesos destinados a seguridad.

El de vivienda es otro tema en el que se vienen épocas donde habrá que trabajar más, no digo que hay que salir a construir viviendas pero sí es cierto que hay que ir pensando en desarrollar soluciones habitacionales.

Olavarría tampoco es la misma después de los hechos que conmovieron a la Ciudad en el último tiempo.

Es cierto, pero los temas de inseguridad hubieran pasado con cualquiera. Lo que sí hay es un deterioro creciente de los factores que hacen a la seguridad llámese policía, cantidad de policías, móviles rotos, falencias en los equipos de comunicación, abarrotamiento de causas en las fiscalías. No es el tema de la seguridad un tema que le competa a la Municipalidad, pero justamente esta situación de deterioro hace que necesariamente haya que cargarse al hombro un problema que desde arriba no se soluciona.

¿La Justicia tiene más responsabilidad aún que la Policía?

Los dos tienen responsabilidad y en los dos casos hay gente que funciona bien y gente que está funcionando mal. En los dos casos hay falencias y hay gente rescatable. Se puso en evidencia ahora el tema de la Justicia a través de Saladino, que me parece saludable que no esté más, pero también hay policías que pavean. Hay una situación de deterioro evidente de los recursos policiales y judiciales. También hay que pensar en algunos retoques en la legislación, hoy no se puede tratar a un chico de 16 años como se lo trataba hace quince años, es una ingenuidad.

¿Por qué no se hablaba de todo esto antes de la muerte del abogado Marcos Alonso?

Estaba el comentario pero, es cierto, era sólo eso y tuvo que suceder lo de Alonso para que se dijeran otras cosas. No sé qué va a pasar en el futuro con Saladino, la investigación penal dirá si estaba o no en la joda. Sí hay una realidad, él dijo que le corregía la defensa a Alonso, eso solo creo que hace que no pueda estar un minuto más en un juzgado, es inaceptable en cualquier lado. Los jueces tienen que ser gente que esté insospechada hasta de parcialidad; cómo le vas a corregir un escrito a un tipo, es impresentable, y que lo reconozcas es peor.

¿Iría a una marcha por seguridad, por ejemplo?

Iría a una marcha que no tenga connotación política, en dos sentidos: ni que haya vivitos que están en la política que se sumen para tratar de llevar agua para su molino y que la marcha no tenga como objetivo prioritario putearlo al intendente, creo que no es la forma.

Sin embargo, parece inverosímil hacer política con buena leche.

Afortunadamente cada vez es más fácil hacer política con buena leche. Las elecciones del 28 de junio fueron una noticia espectacular porque todos aquellos que supusieron que iban a gobernar apostando al costado malo que tenemos los seres humanos se pegaron un porrazo enorme. La gente demostró que quiere ser digna y no que le regalen por un voto. Es facilísimo hacer política con buena leche en una ciudad.

En ese caso, los políticos tienen que tener buena leche.

Así como en el mundo de los negocios la unidad de medida es el dinero, en el mundo de la política la unidad es el voto. En el mundo de los negocios si no entra guita algo se está haciendo mal y en el mundo de la política si no te votan también es porque en algo se está fallando.

Todo va a ir mejor y nosotros tenemos una ciudad, objetivamente, con unas condiciones bárbaras, absolutamente diversificada en cuanto a opciones de producción y una estructura presupuestaria privilegiada. Estamos bárbaro y si el país arranca de una vez vamos a tener un futuro muchísimo mejor.

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