"No hay intento de golpe", insiste la oposición

Aécio Neves dijo que no teme sanciones del Mercosur y que hubo contactos con Macri

Por Alberto Armendáriz

BRASILIA.- El mismo día en que el máximo aliado de la presidenta Dilma Rousseff, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), anunció su salida de la coalición gobernante para apoyar abiertamente el impeachmenta la debilitada mandataria, los líderes de la oposición rechazaron las acusaciones de que el juicio político que impulsan represente una ruptura del orden democrático.

"No hay un intento de golpe en Brasil; ése es un relato desesperado y hasta criminal con el que el gobierno de Dilma busca lograr respaldo del exterior", subrayó el presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el senador Aécio Neves, ex rival de Dilma en las elecciones de 2014.

Junto a él estaban ayer los dirigentes de las otras cinco principales fuerzas opositoras: el Partido Socialista Brasileño (PSB), el Partido Popular Socialista (PPS), Demócratas (DEM), Solidaridad y el Partido Social Cristiano (PSC). Todos coincidieron en que el proceso de impeachment es "irreversible" y en que se trata de un recurso de control de los jefes de Estado absolutamente legal que está previsto en Brasil desde la Constitución de 1891 y mantenido en la actual, de 1988, aunque sólo haya sido aplicado una vez, en 1992, contra Fernando Collor de Mello, que renunció antes de ser juzgado.

"El gobierno de Dilma se acabó. La salida del PMDB cierra la tapa del ataúd de un gobierno moribundo", destacó Aécio, mientras que el jefe de Solidaridad, el sindicalista Paulo Pereira da Silva, pronosticó que en los próximos días otras agrupaciones menores socias del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) abandonarán el barco. "El impeachment ya tiene 400 votos", dijo, en referencia al umbral que se requiere para que el juicio político sea aprobado por la Cámara de Diputados: 342, dos tercios de un total de 513 legisladores.

El presidente del PPS, Roberto Freire, resaltó que el impeachment no es la solución ideal, que sería mejor tener nuevas elecciones y un nuevo gobernante con un mandato fuerte, pero que se trata del recurso que está disponible hoy en la Constitución. En su lugar, asumiría el vicepresidente Michel Temer, del PMDB, que tendrá la tarea de convocar a un gobierno de unidad nacional, como hizo Itamar Franco en 1992.

"Fue un momento de modernización y crecimiento. Y todos nosotros tenemos ahora la responsabilidad de colaborar con el nuevo gobierno para darle sustento político a la transición", dijo Freire.

Los opositores señalaron que no creen que el juicio político traiga brotes de violencia o inestabilidad a Brasil y al resto de la región.

"Puede establecer lo contrario, un clima de tranquilidad, de absoluta normalidad. Lo que asusta a nuestros vecinos y a los brasileños es lo que viene sucediendo con la economía de Brasil, la pérdida de los avances sociales logrados en los últimos 15, 20 años; nada es peor para nuestros vecinos que el hecho de que un país de las dimensiones de Brasil, con la importancia regional que tiene en lo económico y comercial, se mantenga en una situación recesiva como la que venimos teniendo desde hace prácticamente tres años. Todo eso impacta en la región de forma grave. Nuestros vecinos esperan un Brasil que genere confianza y credibilidad en la región. Con la presidenta Dilma eso es imposible, por eso es importante que el impeachment sea aprobado", indicó Aécio.

Y rechazó la idea de que los otros socios del Mercosur (la Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela) puedan imponer a Brasil sanciones o su suspensión del bloque sobre la base de la "cláusula democrática" del grupo, aprobada en 1998.

"No veo ningún riesgo de sanción por parte del Mercosur porque lo que está siendo preservado es la Constitución; estamos siguiendo el proceso establecido por el Supremo Tribunal Federal y cumplido por el Congreso. Desde el momento en que el Supremo decidió el rito basándose en la Constitución, y que la misma base del gobierno, el PT, aprobó también la comisión especial deimpeachment, no se puede decir que haya ningún intento de romper la normalidad democrática. ¿Qué prevé la cláusula democrática del Mercosur? Que los países que no cumplan con las reglas democráticas podrán ser sujetos a sanciones; en Brasil está ocurriendo todo lo contrario, se están siguiendo totalmente las leyes democráticas y la Constitución. No hay un golpe", explicó Aécio ante unas preguntas de LA NACION.

-¿La oposición cuenta con el apoyo del gobierno argentino? ¿El PSDB ha mantenido contactos con el presidente Mauricio Macri?

-El presidente Macri está cumpliendo un papel extraordinario en la región; hoy es un líder incontestable. El cambio de expectativas en la Argentina impacta positivamente en toda América latina y es el camino que a Brasil le gustaría estar siguiendo. Hemos mantenido contactos, pero entiendo que como presidente de la Argentina obviamente no puede intervenir en la política interna brasileña; sé que él sigue muy de cerca todo lo que ocurre en Brasil. Tanto Macri como el resto de los presidentes latinoamericanos deben estar totalmente tranquilos de que nosotros, los líderes de la oposición en Brasil, somos rehenes de este libro, la Constitución brasileña, y ninguna alteración ocurrirá en el país que no esté determinada por nuestra ley fundamental.

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