Contento por la media sanción que tiene el proyecto de ley tendiente a crear en Saladillo el Juzgado de Garantías, el intendente de Saladillo, Carlos Gorosito, ponderó las gestiones que tanto él como el diputado López Mancinelli y otros legisladores provinciales, así como también el secretario General de su gabinete, Mario Buezas, llevaron adelante en todo este tiempo. El objetivo es que el proyecto se trate en la Cámara de Senadores y se apruebe por unanimidad.
Creo que es auspiciosa, y la creación de un Juzgado de Garantías en nuestra ciudad es un anhelo que lleva muchos años. Nosotros nos enteramos que había ingresado un proyecto de ley, que había recibido sanción por parte del Senado, creando un juzgado de garantías con asiento en Cañuelas y con competencia territorial que incluía a Saladillo, Roque Pérez y Lobos. Esto atentaba contra nuestro pedido, realizado tanto al actual ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, como ante la procuradora, la doctora María del Carmen Falbo. Ese mismo jueves, creo que fue el 23 de septiembre, viajamos con el doctor Mario Buezas a la ciudad de La Plata. Allí en el Senado nos reunimos con el senador Orlando Costa, titular del bloque de Senadores de UCR, en donde nos interiorizamos con todo lo vinculado con el trámite parlamentario del mencionado proyecto. Una vez ocurrido esto, nos trasladamos a la Cámara de Diputados donde le pedí su intervención al presidente del bloque de la UCR, Ricardo Jano, e hice llamar al diputado del Frente para la Victoria, Patricio López Mancinelli, oriundo de nuestra ciudad, para solicitarle que el proyecto no fuera tratado ese día, cosa que finalmente así ocurrió…
¿Cuáles fueron los pasos siguientes?
Le solicité al secretario General, doctor Mario Buezas, que concertara una reunión con el diputado López Mancinelli, lo cual ocurrió el día lunes 27 al promediar la tarde. La misma se realizó en la extensión del Centro Universitario Regional Saladillo, en Rivadavia casi Moreno. De la reunión participé yo, el Secretario General y el secretario de Gobierno, Vladimir Wuiovich, además de López Mancinelli. En dicha reunión estuvimos analizando las distintas estrategias a seguir para lograr la creación del Juzgado de Garantías en la ciudad de Saladillo. Luego de culminada la reunión, brindamos una conferencia de prensa, el diputado, mis secretarios y yo que quedaron reflejadas en las páginas de vuestro medio.
¿Le sorprendió la sanción del proyecto de López Mancinelli?
No. El diputado Jano, presidente del bloque UCR, el día miércoles 13 se comunicó conmigo y me dijo que en la labor parlamentaria, en donde se reúnen los presidentes de los distintos bloques, había acordado los titulares de todos los bloques de tratar sobre tablas el mencionado proyecto. Esta presentación en la labor parlamentaria la había hecho el diputado Raúl Pérez, titular del bloque del Frente para la Victoria, según me comentó Jano, y allí hubo consenso para su tratamiento. Por la noche dialogué telefónicamente con el diputado López Mancinelli, quien me dijo que había logrado consenso en su bloque para la presentación del proyecto y que también había conversado con miembros de otras bancadas e incluso con el presidente provisional, senador Federico Scarabino. Me pareció interesante el trabajo político efectuado por López Mancinelli, pero le advertí que había que extremar los recaudos dado que en Diputados existe otro proyecto, con sanción del Senado y que se encuentra atravesando por las comisiones que le corresponden. Es más, le dije "no vaya a ser cosa que luego maten el proyecto en el Senado, y se apruebe el original que actualmente está en Diputados, con lo cual nos deja a nosotros sin Juzgado de Garantías". Tengo confianza que López Mancinelli va a seguir moviéndose para lograr que se convierta en ley el proyecto de su autoría, y no el que está actualmente, reitero, en Diputados. Insisto, el temor que tengo es que se apruebe el proyecto cuya Cámara de origen es el Senado, que reitero, actualmente está en Diputados, y no el proyecto presentado por López Mancinelli. Eso se lo dejé expresado en una nota que le enviara a la secretaría privada de López Mancinelli el mismo día de la sesión. Esperemos que podamos concretar este objetivo que sería un paso más en la descentralización de la justicia, por lo cual venimos bregando desde hace tiempo, y que ya está en marcha en nuestra ciudad con las dos UFI, la Defensoría Oficial y la Casa de Justicia.
¿Cómo es y cómo será su relación, a partir de esto, con López Mancinelli?
Ustedes conocen ya mi pensamiento con respecto a todos aquellos que dejaron el radicalismo para militar en otros espacios políticos, en la búsqueda de algún puesto o cargo, pero no es el momento ni la oportunidad de hablar esos temas. Mi relación es y será meramente institucional, cuando las circunstancias lo requieran, para el bien de la ciudad y los saladillenses, trabajaremos en forma conjunta, como ha sido en esta oportunidad que le hemos pedido su actuación en el ámbito legislativo. Yo soy circunstancial administrador de la ciudad y no puedo presentar proyectos de leyes, de manera que reitero, recurrimos a él, porque la descentralización de la justicia debe ser una política de Estado en nuestra ciudad. No importa quién presente el proyecto, lo importante es que se convierta en ley y se logre el Juzgado de Garantías.
He sido pionero en el tema de la descentralización de la justicia en este sector de la geografía bonaerense. En su momento lanzamos y militamos esa idea, y buscamos la colaboración de quienes nos podían ayudar en ese objetivo. Cuando la actual Procuradora, doctora María del Carmen Falbo, era funcionaria provincial del área, le solicité una entrevista para pedirle la creación de una Fiscalía en Saladillo.
En la oportunidad concurrí acompañado por el entonces asesor letrado del municipio, Abogado Gustavo Calvitti, y el Dr. Francisco José Ferro, quien era diputado provincial. La Dra. Falbo se comprometió en la creación, pero sugirió que una ley específica estableciera una fiscalía con asiento en Saladillo, y en consecuencia, fue el Diputado Ferro el que presentó el proyecto que luego se convertiría en ley. Hice estas aseveraciones para dejar claramente expresado que ni las diferencias personales, ni políticas, deben ser obstáculos para concretar proyectos de envergadura para la ciudad. López Mancinelli podrá pensar lo que quiera sobre mí, si soy buen o mal gobernante, si cumplí mi ciclo o no y yo puedo tener mi pensamiento sobre sus cualidades ético políticas, pero nunca el árbol de las ambiciones personales nos pueden hacer perder de vista el bosque de las grandes realizaciones como comunidad.






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