El actual ministro de Desarrollo Urbano fue uno de los pocos referentes del PJ que se mostró prudente en medio del festival de lanzamientos electorales que alteró la vida interna del partido gobernante, por lo que su postulación pasaría a ser la más sólida al retirarse Capitanich de la puja porque se posiciona nuevamente como presidenciable.
La posibilidad de que Jorge Capitanich se postule a un cargo nacional en las elecciones de 2015 congeló la estrategia según la cual iba a competir por la Intendencia capitalina, cargo para el cual vuelve a sonar Gustavo Martínez, el eterno candidato peronista a conducir la Municipalidad de Resistencia.
El actual ministro de Desarrollo Urbano fue uno de los pocos referentes del PJ que se mostró prudente en medio del festival de lanzamientos electorales que alteró la vida interna del partido gobernante, por lo que su postulación pasaría a ser la más sólida al retirarse Capitanich de la puja por el gobierno resistenciano.
Recién ahora que se enfrió la posibilidad de que Coqui se presente para la sucesión de Aída Ayala comenzaron a verse afiches en distintos puntos de la ciudad. Son los primeros en los que se observa una firme proyección del jefe del justicialismo capitalino, quizás el único funcionario provincial con capacidad para competir en elecciones sin el padrinazgo del jefe de Gabinete.
Otra señal aún más concreta es la postal que se diseñó para las redes sociales con la mención «Gustavo Intendente», una ilustración que se viralizó entre los seguidores del ministro de Desarrollo Urbano con un resultado alentador: el 100% de las expresiones es en respaldo de la postulación, lo que refleja en cierto modo un buen nivel de consenso interno.
Capital
propio
A diferencia de los demás ministros y de casi todos los anotados para las elecciones del año próximo, Martínez tiene un capital electoral propio que le permitiría sortear la desventaja más condicionante que enfrenta el justicialismo: la ausencia de Capitanich en las listas de candidatos debido al impedimento constitucional para la reelección.
El jefe de Gabinete de la Nación y gobernador en uso de licencia intentó enmendar esa dificultad con un plan que lo ponía al frente de las listas capitalinas del PJ, con lo cual Martínez quedaba relegado a la posición de primer concejal con la chance de asumir el Ejecutivo en caso de que Coqui -ya intendente electo- decidiera marcharse al Senado, donde Eduardo Aguilar le guarda la banca.
Sin embargo, la intendenta Aída Ayala reaccionó con buenos reflejos: advirtió que cambiaría la fecha electoral de Resistencia para impedir que la candidatura de Capitanich contagiara con un efecto arrastre a la fórmula gubernativa del peronismo.
Vicepresidente
Pero no fue ese el motivo por el cual se desactivó al menos por ahora la estrategia de Capitanich intendente. Como ya publicó en ediciones anteriores LA VOZ DEL CHACO, el jefe de Gabinete se consolidó en su cargo y goza de la confianza presidencial no sólo para desempeñarse como ministro político, sino para una eventual candidatura a la Vicepresidencia.
Muy lejos del vicepresidente Amado Boudou y con una relación impecable con el universo de potables para la Presidencia, Capitanich se preanuncia como el escudero ideal para una figura como la de Daniel Scioli, ya que el gobernador bonaerense necesitará conformar una fórmula que conjugue su moderación con el kirchnerismo de paladar negro.
Hoy por hoy Capitanich representa a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el ejercicio cotidiano de funciones ejecutivas, por lo que resultaría natural su inclusión en la segunda butaca del binomio presidencial.
En ese caso, Coqui se limitará a hacer campaña por los candidatos peronistas del Chaco pero sin integrar las listas, con lo cual deberá cuidar más que nunca que los nombres elegidos para encabezar las nóminas sean representativos y con base territorial propia. Justamente, ese es el caso de Gustavo Martínez.







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