Inquietan al kirchnerismo las nuevas deserciones legislativas

Los senadores Viana y Jenefes no fueron a Olivos; serían votos clave para la oposición
El discurso de la presidenta Cristina Kirchner en Olivos no alcanzó para abroquelar y cerrar filas en el bloque de senadores oficialistas, en el que, por lo menos, dos de sus miembros mantienen fuertes diferencias con el Poder Ejecutivo.

Los senadores "en crisis" con la Casa Rosada son Luis Viana (Misiones) y Guillermo Jenefes (Jujuy), quienes en los últimos días hicieron sentir su malestar al interior del bloque que preside Miguel Pichetto.

En diálogo con LA NACION, el jefe de los senadores oficialistas rechazó cualquier posibilidad de que estos cortocircuitos pudieran derivar en una nueva deserción de la bancada. "No los veo alejándose del bloque", afirmó. La misma sensación deslizaron voceros de la Casa Rosada.

Sin embargo, en el oficialismo hay preocupación por el misionero Viana, quien no asistió anteayer a Olivos por un simple motivo: "Era una reunión social, donde sólo habla la Presidenta y los demás van a escuchar".

Como era de esperar, estas declaraciones cayeron mal en el Poder Ejecutivo. Pero también molestaron a varios de sus compañeros de bloque, que se sintieron acusados de servir de "claque" de Cristina Kirchner, una sensación que, por otra parte, no es la primera vez que invade a los legisladores oficialistas.

"Lo de Viana va a ser muy difícil de recomponer", explicó un encumbrado senador oficialista sobre la situación del misionero y que no hacía referencia a la relación con sus compañeros de bloque, sino a su decisión de apoyar el proyecto de coparticipación del impuesto al cheque que impulsa la oposición.

Según confiaron fuentes oficialistas de la Cámara alta, Viana amenazó con abandonar el bloque. Aunque no es la primera vez que lo hace, la sola mención de esa hipótesis hace temblar al kirchnerismo. "Para nosotros sería terrible, un golpe definitivo", comentó otro senador kirchnerista a LA NACION, e hizo una clara cuenta: si Viana se sumara a la oposición, ésta alcanzaría los 37 votos sin tener que sufrir los vaivenes de salud de Carlos Menem.

El otro caso que mantiene en alerta a las autoridades del bloque oficialista del Senado es el de Jenefes, quien también faltó a la cita de Olivos. El jujeño fue víctima el miércoles último de un feroz ataque a su vivienda particular y a otros inmuebles de negocios de su propiedad (un hotel y una estación televisora) en San Salvador.

El ataque, pintadas con la leyenda "traidor," no fue reivindicado por ningún sector. Pero Jenefes y sus colegas de bloque saben que tras esas acciones está la mano de Milagros Sala y el grupo piquetero Tupac Amaru, mimados de la administración Kirchner, y que el motivo de la agresión es la decisión del senador de votar la coparticipación del impuesto al cheque. "Sabemos que la agresión vino de un sector del Gobierno", confirmó un senador kirchnerista, quien se mostró preocupado porque habló con Jenefes el jueves y dijo que lo notó "realmente muy enojado", con la Casa Rosada.

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