Por la inflación, vuelven a negociar acuerdos de precios

Los implementa, como otros años, Guillermo Moreno. Ayer definió precios fijos y controlados para la carne. El lunes anunciarán valores topes para merluza y calamar. Y el martes intentarán acordar una canasta de útiles escolares.
El Gobierno comenzó a mover activamente los resortes de los que dispone para intentar poner un dique al incremento de precios. Los valores de la carne vacuna, el pescado y los útiles escolares están en la agenda inmediata del titular de Comercio, Guillermo Moreno.

El nuevo impulso al ya conocido mecanismo de acuerdos que Moreno viene aplicando hace ya cuatro años fue confirmado por el Ministro de Economía. En la conferencia de prensa en la que anunció las cifras de superávit, Amado Boudou negó nuevamente que haya una "suba generalizada" de precios, pero a la vez admitió: "Siempre vamos a buscar acuerdos para que los precios bajen".

Ayer Moreno mantuvo una habitual reunión con más de 60 integrantes de la cadena de producción y comercialización de carne, tras la cual sería inminente el anuncio de una grilla de precios máximos para los denominados "cortes populares" (ver pag. 4).

Moreno ya cerró un acuerdo para anunciar un acuerdo de precios que estará vigente hasta Semana Santa: se le pondrá límite al precio del filet de merluza y el calamar. Sería anunciado el lunes y consistiría en llevar el kilo de filet de merluza a un tope de entre $11 y $12.

El acuerdo sería presentado en el contexto de la mayor demanda de este tipo de carne en las semanas previas a la Pascua cristiana. Pero además, Moreno confió ayer a los empresarios que estima que para mediados de marzo el precio de la carne vacuna "se acomodará" hacia la baja.

Finalmente, el martes le tocará a los responsables de las cadenas de supermercados (la Asociación de Supermercados y la Cámara de Supermercados) a quienes Moreno recibirá con la intención de hacerles firmar un acuerdo de precios máximos para una canasta de artículos escolares.

En varias cámaras empresarias se mostraron escépticos sobre la eficacia de los nuevos acuerdos de precios. "Son parches, curitas que se aplican. Pero con el asado a 12 pesos no se resuelve la cuestión", señalaron en una de las empresas más importantes vinculadas al consumo masivo. Otro empresario, fuerte en el rubro comercial, fue más ácido: "Todos vamos a las reuniones y le decimos que sí a Moreno. Luego, cada uno hace lo que quiere".

Esta semana Clarín consignó que los productores de alimentos nucleados en Copal cruzaron cifras de venta que arrojaron resultados similares, o incluso por debajo, con respecto al verano anterior. Y echaron la culpa de esa retracción a la inflación.

El consenso de varios analistas privados ubicó la inflación de 2009 en torno a un 15%. Si bien resulta el doble de la medición oficial, se trata de un resultado más moderado que en 2008, atenuado por el impacto de la crisis financiera internacional, que habría hecho retroceder el Producto Bruto (PBI) entre 2,5% y 4%.

Con la mejora de las perspectivas de crecimiento para este año (antes de la crisis del Banco Central se hablaba de un crecimiento del PBI del 4% para 2010) también comenzaron a moverse los precios. Para las consultoras privadas, la variación sólo en enero fue entre 2% y 2,4% y, para febrero, menciona un piso inflacionario de 1,6% (solo por "arrastre" estadístico). Esta semana el estudio Melconian pronosticó una suba generalizada del 3% para este mes.

En ese contexto, trascendió, Moreno también habría retomado sus visitas de los jueves, bien temprano por la mañana, al Mercado Central, para controlar personalmente la marcha de los precios de frutas y verduras.

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