Ratificando la estabilidad que atraviesa el sector, los datos relevados por el Ministerio de Industria de la provincia correspondientes a febrero, dan cuenta de un total de 14.197 puestos laborales. En 2012, el pico de mayor índice de empleo se registró en noviembre, con 14.500 trabajadores.
La cifra ratifica la estabilidad que atraviesa, al menos, el rubro electrónico, que es además el que concentra el mayor número de trabajadores de la industria radicada en Tierra del Fuego.
Estos datos cobran mayor impacto si se comparan al mes de febrero de 2011, cuando la industria daba trabajo estable a 9.553 fueguinos.
La masa salarial que se vuelca al mercado interno vía pago de salarios de la industria pasó de menos de 300 millones de pesos en el año 2007, a más de 2.000 millones anuales en la actualidad.
El aumento en la cantidad de puestos de trabajo tiene su correlato con el aumento del nivel de producción.
Por ejemplo, el sector electrónico mostró un comportamiento disímil dependiendo del producto, pero tuvo un crecimiento general que estuvo impulsado esencialmente por la fabricación de celulares, televisores y decodificadores.
Esto ha permitido a la industria electrónica fueguina contribuir en el avance de la sustitución de importaciones, alcanzando valores cercanos al 100 por ciento en la cobertura de la demanda nacional de varios productos como aires acondicionados, hornos microondas, celulares y televisores.
Como lo demostró el despido de trabajadores en Famar, la bonanza industrial no alcanza al sector autopartista, de hecho, desde el Ministerio de Industria provincial ya manifestaron su preocupación a principios de este año y realizan gestiones ante sus pares de Nación para buscar alternativas a la situación.
Progresivamente, las autopartistas han ido perdiendo sus carteras de clientes por empresas multinacionales, en algunos casos por responsabilidad propia, pero en otros casos por la competencia que existe a nivel mundial en el rubro.
En otro rubro, la industria textil podría comenzar a recuperarse, en tanto y en cuanto se les permita comenzar a importar insumos con mayor facilidad. Esto, en 2012, se vio dificultado por las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) que exigía la Secretaría de Comercio Exterior de Nación.
Aparentemente, tras una serie de reuniones de las empresas con Guillermo Moreno, estas complicaciones podrían comenzar a revertirse; aunque no hay todavía un compromiso oficial.

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