Del Indec a Roma: Moreno y el comercio bilateral con Italia

Del Indec a Roma: Moreno y el comercio bilateral con Italia
El polémico ex secretario tendrá a su cargo una relación comercial que no transita su mejor momento; el país tuvo en 2013 un déficit de 440 millones de dólares
Unidas por poderosos lazos culturales e históricos, Italia y la Argentina tienen una ardua lista de relaciones comerciales forjadas a lo largo de los años; pero la llegada del ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno como agregado económico en la embajada argentina en Roma no encuentra estos vínculos en su mejor momento.

Según un informe de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), "las relaciones comerciales entre la Argentina e Italia no pasan por un buen momento , debido a las complejas situaciones político-económicas que atraviesan ambos países". Además, muchos empresarios comentan que en los últimos años la embajada nacional en Italia se convirtió solamente en un símbolo de las relaciones bilaterales históricas, amigables y productivas, ya que desde el punto de vista operativo no mantiene actividades de importancia.

Después del superávit comercial bilateral récord de 2011, la caída en las ventas argentinas a Italia en 2012 generó un déficit de US$ 324 millones, que se agravó en 2013, alcanzando los US$ 440 millones. Estas exportaciones cayeron durante 2012 un 44%, con respecto al valor alcanzado en 2011-2025 millones de dólares-, mientras que las de Italia hacia la Argentina también bajaron, sólo que un 2% durante el mismo período.

Según datos de la Fundación ExportAR, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, los principales productos que se importan de Italia son vacunas, medicamentos, partes de vehículos, máquinas y aparatos mecánicos. Mientras que la lista de las exportaciones argentinas la lideran las manufacturas de origen agropecuario, como el biodiésel, las harinas y los pellets de soja; y los productos primarios como los crustáceos, la carne bovina y las hortalizas de vaina.

Algunas cifras ilustran la actual situación: la Argentina ocupa el lugar número 47 dentro del listado de los países proveedores de Italia y representa un 0,4% del total de importaciones de Italia, que importa por un total de 550.000 millones de dólares. Italia, por su parte, es el 21° mercado en importancia para la Argentina, y las ventas a ese país representan el 1,4% del total de exportaciones locales en 2013.

Marcelo Roich, coordinador del Club Pyme Italia, una entidad que fomenta las relaciones económicas, comerciales y culturales entre ambos países, dijo que la mejoría en los intercambios tiene que darse por una doble vía: una cuantitativa, para aumentar en cantidad lo que ya se vende, y otra cualitativa, para tratar de incorporar productos, preferentemente con mayor valor agregado.

Roich opina que para cumplir con esa doble vía es necesaria una agresiva campaña de difusión por parte de la Argentina en Italia, que resalte aquellos sectores donde el país tiene ventajas competitivas, como los agroalimentos, el turismo y la tecnología informática. Teniendo en cuenta los estrechos lazos culturales, el directivo dijo que el país debe aprovechar la presencia de una numerosa comunidad italiana, para revitalizarla y adaptarla a los nuevos tiempos que corren.

Según surge del informe de DNI, en términos de inversión, Italia es el undécimo país emisor de inversión extranjera en el mundo. Por tal motivo, podría ser para la Argentina una fuente generadora de inversiones, si se trabajara la relación bilateral en este ámbito.

Desde Italia, la intención existe. Según comentó Juan Carlos Paglialunga, presidente de la Cámara Argentina Italiana de Bahía Blanca, en la reunión entre los representantes de las distintas cámaras nacionales y la embajadora, Teresa Castaldo, quien ocupa el cargo desde septiembre, se destacó su misión de acercar y mejorar las relaciones. Pero advirtió que encuentran el problema de los bonistas (tenedores de bonos que no aceptaron los términos del canje de deuda ofrecidos por el gobierno argentino en 2005 y 2010 y todavía están en litigio).

Sin embargo, Luigi Pallaro, empresario y presidente de la Cámara de Comercio Italiana de Buenos Aires, reconoció que "en los últimos años la actividad ha sido muy intensa, pero con dificultades", y opinó que "hay que rever la política que coarta las importaciones que complementarían la producción de las Pymes locales".

Con respecto a la designación de Moreno, los medios de prensa italianos de mayor tirada -generalistas, como el Corriere della Sera o la Repubblica, o netamente económicos, como Il Sole 24 Ore- no le dieron la menor relevancia al tema. En tanto, a la espera de su llegada a Italia, estimada para febrero, entre los empresarios argentinos hay opiniones dispares.

Para Eduardo Romagnoli, presidente del Área Mercosur de las Cámaras de Comercio Italianas en el Exterior, la designación de Moreno es para los empresarios italianos absolutamente intrascendente, o bien lo toman como la ratificación de la falta de voluntad que existe en mejorar las relaciones comerciales con Italia. En tono crítico, agregó: "La decisión política de este gobierno, que cerró su economía, alteró el sistema de intercambios que Italia y la Argentina mantuvieron durante décadas".

En cambio, Rafael Squassini, empresario de origen italiano, dueño de la bodega Dante Robino, se mostró desconcertado. "No tenemos idea cómo puede repercutir la designación de Moreno. Si no hay cambios bruscos no habría problemas, eso depende de la Argentina, ya que la política exterior en Italia no es tan cambiante como acá."

Por su parte, Pallaro dijo: "Moreno tiene una gran oportunidad. En Roma puede ver y analizar cómo tendría que hacer las cosas. Acá es casi una autarquía, allá podría aprender e imitar las políticas italianas de comercio exterior".

El 60% de los argentinos tiene una ascendencia predominantemente italiana, al tiempo que la Argentina es la nación fuera de Italia con mayor porcentaje de italianos, así que el desafío será aprovechar la similitud de los mercados para hacer crecer el comercio.

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