El kirchnerismo advirtió que podría convertir en ley el decreto que habilitó el pago de deuda con reservas. Pero teme que la oposición convierta la iniciativa en un proyecto propio que complique al plan oficial.
La Presidenta blanqueó la estrategia que Crítica de la Argentina anticipó hace más de dos semanas: hizo evidente la intención de Olivos de seducir a los gobernadores para que operen sobre los legisladores nacionales con la promesa de que los recursos que están en discusión van a destinarse a "otras obras que se van a hacer en todas las provincias, de norte a sur" (ver aparte). Pero por más que ofrezca obras, anuncios y envíos de fondos, los votos todavía no están en el Congreso, ni siquiera en la Cámara alta, donde el kirchnerismo tiene más chances de alcanzar la mayoría.
El senador santacruceño Nicolás Fernández relató ayer las debilidades de su propio bloque. Admitió que tienen asegurados 35 legisladores, dos menos de los necesarios para alcanzar el quórum propio y la mayoría, y anticipó que, si la oposición acepta, podría debatir un proyecto de ley "que contenga los mismos argumentos y que tenga la misma finalidad" que el DNU 2010/09.
"Todavía no vimos ningún proyecto. Cuando lo envíen vamos a tomar una posición", adelantó el jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales.
Por ahora la propuesta de Fernández es poco menos que una declaración de voluntad. Recién el miércoles 24 de febrero, cuando se realice en la Cámara baja la sesión preparatoria donde se votará la conducción y la composición de cada comisión, el oficialismo sabrá cómo será el camino que tendrá por delante. Difícilmente se someta al trámite parlamentario de una ley si queda en minoría en las comisiones claves, como Hacienda o Economía. En esa sesión será clave la participación del vicepresidente Julio Cobos, que deberá desempatar en caso de que la propuesta de reparto de cargos oficialista y la opositora reúnan la misma cantidad de votos.
"Tal vez intenten conseguir algún aliado si traen la ley con la promesa de algún sillón en el futuro directorio del Banco Central. Nunca faltan los burócratas que cambian votos por cargos", confesó una pieza destacada del armado opositor.
Pero el destino del kirchnerismo tampoco quedará resuelto al cabo de la sesión preparatoria, incluso si resulta victorioso. El paso de un proyecto de ley por Diputados está condenado a convertirse en una propuesta de la oposición: en esa Cámara, la UCR, el Peronismo Federal, la Coalición Cívica, el PRO y la centroizquierda ya controlan las comisiones. Sin el visto bueno de alguno de esos bloques, las iniciativas del Ejecutivo perecerán en el intento.
Mensaje a los gobernadores
La presidenta Cristina Fernández volvió a defender el Fondo del Bicentenario, al destacar que permitirá que "la Argentina se desendeude más". La jefa de Estado aprovechó un acto en la bonaerense Lobería para enviarles un mensaje a los gobernadores que aún no se comprometieron con el proyecto. Después de inaugurar obras financiadas con recursos federales dijo que el pago de deuda con reservas habilitará recursos para que se "afecten a otras obras que se van a hacer en todas las provincias, de norte a sur".
"Este gobierno, más allá las diferencias que todo el mundo tiene derecho a tener, ha dado algunas muestras que merecen que nos tengan confianza", aseveró. Puntualizó que "por eso, este Fondo es para los argentinos, para seguir creciendo, para permitir que nos sigamos desendeudando y que no tengamos que salir al mercado de capitales a pagar tasas brutales del 15 o del 20 por ciento, teniendo miles de millones de dólares al 0,5 por ciento anual. Eso es pura lógica, nada más, la lógica de cualquier chico de la primaria, de cualquier ama de casa", acotó.



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