Junto a otros cinco propietario textiles, fue imputado por "reducción a la servidumbre de costureros bolivianos con documentación irregular".
Los imputados, según la organización de Vera, son "Daniel Awada (presidente), cuñado de Macri, y Patricia Norma Fraccione (vicepresidente) de la sociedad Cheek SA cuyas marcas de fantasía son Como Quieras que te Quiera y Cheeky y/o Cheeky Child SRL; Aníbal Marcelo Terra (presidente), y Ingrid Georgina Kern Dornfeld (vicepresidente) de la sociedad Kowsef SA cuya marca es Kosiuko; y Sergio Jaime Said (presidente) y Victoria Papu de Said (vicepresidente) de la sociedad Mazalosa SA cuya marca es Portsaid". Para los querellantes, estas empresas se proveían de "dos talleres clandestinos" sin habilitación del gobierno porteño, "que estaban conectados entre sí mediante un boquete en la pared simulado por un placard".
Las instalaciones, "donde encerraban bajo llave a los costureros en piezas de extrema precariedad", funcionaban en las calles Eugenio Garzón 5611 y el otro en Pola 1995/1997. Cuando la división de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal fue al lugar, descubrió "siete costureros en condiciones irregulares y ocho regulares" que "vivían y trabajaban sin condiciones de higiene, seguridad y hasta desconocían cuánto era el monto de su salario. Ellos cobraban por prendas. Y hasta menores trabajaban." Entre las pruebas recolectadas por la Federal y Gendarmería Nacional "otra de las pruebas que conecta a Cheeky con el taller esclavista, es la computadora", donde fue detectado "un documento con un molde de confección de una prenda de vestir" de esa marca.


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