Imprevista traba a exportación de arroz correntino a Venezuela

Un organismo sanitario venezolano incluyó una cláusula en el contrato de venta que para los productores correntinos es de imposible cumplimiento. El sector tiene abundancia de oferta y escasa demanda.
A pocos meses de que se cumpla un siglo de la primera siembra de arroz en Corrientes, la noticia de una decisión de un organismo sanitario venezolano cayó como un baldazo de agua fría en la lluviosa tarde mercedeña: el país caribeño amenazó con no adquirir un multimillonario embarque del grano del cual la mitad es producción de nuestra provincia.

Ayer, en las instalaciones de la Sociedad Rural de la céntrica localidad del interior provincial, los productores nucleados en la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA) realizaron su reunión ordinaria. Pero el encuentro no sería uno más. Es que el primer punto del Orden del Día se modificó para incluir la polémica decisión de la administración socialista de Hugo Chávez.

Para este año estaba acordado que Argentina exporte a Venezuela 150 mil toneladas de arroz. El primer embarque, de unas 20 mil toneladas, debería zarpar en los próximos días. Sin embargo, el Instituto Nacional de Seguridad Alimentaria (INSAI) de Venezuela, organismo similar al SENASA argentino, decidió modificar una cláusula del contrato de venta: el embarque no debe contener insecto alguno, ni vivo ni muerto.

Hasta ahora, Argentina ya envió 11 embarques a Venezuela en los últimos años. En todos los casos anteriores sólo se exigió que la mercadería esté libre de insectos vivos. Para los productores garantizar una exportación de arroz sin insectos muertos es técnicamente imposible.

La noticia cayó en un momento en que el sector está en crisis. “No hablamos de tener escasa rentabilidad, sino de evitar trabajar a pérdida”, comentó preocupado un productor.

Parece una contradicción decir que el sector está en crisis cuando esta campaña en Corrientes fue récord de siembra y cosecha, la mejor de la última década con más de 100 mil hectáreas destinadas a este grano y un rinde superior a las 600 mil toneladas. Sin embargo, la excelente performance se repitió en el resto de las provincias argentinas y en los países del MERCOSUR productores de arroz.

La crisis se desató porque, por un lado, la superproducción no fue de la mano de la demanda y, por otra parte, porque los costos de producción y de logística para el traslado de la materia prima absorbieron prácticamente todos los márgenes de ganancias. Sumado a ello, la amenaza de perder uno de los principales compradores del arroz correntino preocupó.

Corrientes, a diferencia de Entre Ríos (la otra provincia de mayor producción de arroz en Argentina), prevé la mayor parte de su cosecha para la exportación. Con el acceso a Brasil, la histórica principal compradora, prácticamente descartada porque los valores de venta son muy bajos y no cubren los costos, la situación se complica.

Según lo expuesto por Christian Jetter, titular de ACPA, el costo de producción ronda los US$200, mover en camiones hasta el puerto de Buenos Aires y las retenciones (10%) a la exportación alcanzan a US$82 y el flete internacional US$60. “Y el precio internacional es de US$340. En muchos casos el productor pierde”, aseveró el presidente de la asociación arrocera.

Para intentar destrabar, en lo inmediato, el conflicto con Venezuela, el jueves directivos de ACPA llegarán hasta Buenos Aires para interesar a altos funcionarios nacionales de la problemática suscitada.

Por lo pronto, la solución macro es la diversificación de la exportación, a mercados extra MERCOSUR pero de menor escala. Para ello, la semana que viene una delegación argentina, con integrantes correntinos, llegará hasta Panamá, y de allí recorrerán otros países de Centroamérica, para procurar el logro de acuerdo con aquellas naciones, sobre todo porque demandan el grano a partir de la crisis en Estados Unidos, aquejada por inundaciones que destruyeron unas 100 mil hectáreas de siembra. En un par de meses será el turno de visitar a Turquía. Por estos días, también se pretende cerrar embarques de exportación a Irán.

Solución

El titular de ACPA, Christian Jetter, aseguró que el inconveniente con Venezuela se solucionará “en poco tiempo”. Es que según el referente de este sector productivo, no hay país que esté en condiciones de garantizar el envío de un embarque sin insectos muertos.

“Puede tratarse de un juego de oferta y demanda para intentar bajar el precio de la venta o, quizá, porque están negociando con otros países”, dijo Jetter. De todas maneras, señaló que entre Argentina y Venezuela ya tienen el vínculo correctamente aceitado para que el acuerdo se caiga por la inclusión de la nueva cláusula.

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