Se impone el “voto contra”

Se impone el “voto contra”
El kirchnerismo perdió en la PASO, en el principal territorio electoral en el país: la provincia de Buenos Aires. Y la derrota podría ser aún más pronunciada en las elecciones legislativas que se realizarán hoy.

Estos comicios, lamentablemente, estarán marcados por un claro voto “en contra de”, y no por la posibilidad de que aquellos candidatos que resulten circunstancialmente vencedores representen un cambio. Y mas teniendo en cuenta que se elegirán diputados y senadores, en un congreso que viene siendo una mera escribanía K.

Personajes como Sergio Massa muestran ser más de lo mismo, al formar parte de la matriz política que imperó en la Argentina en la última década.

Las urnas hoy explotarán de votos inspirados en el hartazgo generalizado contra un gobierno que, si bien asumió la conducción de un país hace 10 años en medio de una grave crisis económica e institucional, al mismo tiempo se encontró con una oportunidad histórica (y con los recursos necesarios) para cambiar la historia. Lo imperdonable del kirchnerismo es que optó por mantener, y en algunos casos profundizar, muchos de los lineamientos económicos que imperan en nuestro país desde 1976.

Los resultados están a la vista, con una aparato productivo desbastado y una alocada emisión monetaria para financiar el aparato clientelar del gobierno, y el gasto público improductivo, lo que lleva a que tengamos una inflación por encima del 25%, lo que tritura el poder adquisitivo de la población.

El deterioro económico tiene un correlato directo con la conflictividad social, que viene en aumento. Hay miles y miles de compatriotas absolutamente marginados, que nunca conocieron (ni ellos, ni sus padres) lo que significa la cultura del trabajo, y por ende no tienen otra alternativa que caer en las redes de la delincuencia y del narcotráfico. Consecuencia de ello asistimos a un estado generalizado de inseguridad, que todos los días se cobra la vida de ciudadanos inocentes.

Lo que estamos viviendo en nuestro país no es un castigo divino. Es el resultado de las políticas –y de los negocios turbios- instrumentados por el poder político a lo largo de esta década y que tiene claros responsables, con nombre y apellido. La lista la encabeza, obviamente, la actual presidenta Cristina Fernández.

Ahora bien, el hecho de que esta elección esté caracterizada por el “voto contra” no significa que estemos ante una encrucijada sin salida. Toda crisis, al mismo tiempo, constituye una oportunidad. Y por más que algunos factores de poder nos intenten convencer de lo contrario, los problemas que más aquejan a los argentinos tienen solución.

Ahora bien, es imposible que las respuestas la podamos encontrar en aquellos que nos condujeron a esta situación. Por ende, es indispensable que surja una nueva clase dirigente, constituida principalmente por intelectuales, científicos y especialistas de las más diversas áreas, que proliferan a lo largo y ancho de nuestro país, pero que jamás fueron convocados a formar parte de un proyecto superador. Y esto fue producto de que los cargos estratégicos del Estado fueron ocupados, principalmente, por obsecuentes y aplaudidores, mentes mediocres incapaces de ver mucho más allá que sus propias raíces.

Esperemos que este importante acontecimiento de la democracia, como es que los argentinos puedan concurrir a las urnas, sirva para que comience una nueva etapa, donde podamos comenzar a transitar el camino de volver a tener un país con paz social, trabajo genuino y un sistema productivo que nos permita ocupar un lugar respetado en el escenario internacional. Que así sea.

La pelea por el congreso nacional

Los resultados de estas elecciones podrían significar que el kirchnerismo esté muy cerca de perder el quórum propio en el congreso, producto de que el gobierno sólo cosechará la mitad de los sufragios respecto a lo conseguido en las presidenciales de 2011.

En ese contexto, la madre de todas las batallas será la Provincia de Buenos Aires, donde la disputa estará centrada entre Sergio Massa, que se impuso en las PASO gracias al voto bronca, y el kirchnerista Martín Insaurralde.

En tanto, Margarita Stolbizer, como cabeza del Frente Progresista, buscará aglutinar el voto no peronista y Francisco de Narváez, que desde hace tiempo viene en una debacle electoral, y apenas lograría renovar su banca en el congreso. Otros que pugnan por ingresar a la Cámara de Diputados son el sindicalista Gerónimo Momo Venegas (Unión con Fe), que ha establecido acuerdos con el macrismo en algunos distritos, y el trotskysta Néstor Pitrola, del Frente de Izquierda.

Frente renovador

1-Sergio Massa

2-Darío Giustozzi

3-Mirtha Tundis

Frente para la Victoria

1-Martín Insaurralde

2-Juliana Di Tullio

3-Verónica Magario

Frente Progresista

1-Margarita Stolbizer

2-Ricardo Alfonsín

3-Héctor Cachi Gutiérrez

Unión por la libertad y el trabajo

1- Francisco de Narváez

2-Omar Plaini

3-Claudia Rucci

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