Mauricio Macri estuvo ayer a la mañana en Vicente López visitando una empresa del barrio de Olivos, visiblemente enojado y de muy mal humor se negó a hablar con la prensa y pidió que no dejaran ingresar más gente al predio, quedando varios periodistas afuera; adentro se reunió con los cinco concejales del Pro en Vicente López los cuales también se retiraron rápidamente a pedido del Jefe de Gobierno Porteño, y recorrió la empresa solo junto a su primo el Diputado Provincial Jorge Macri.
Aun sin definiciones electorales en el plano local, Jorge Macri no decidió si será candidato a Intendente en Vicente López o irá por la gobernación provincial, Mauricio acompañado por su primo y los concejales Mongiat, Maenza, Vanelli, Maldonado, y Lencina visitó las instalaciones de la empresa Duralitte del barrio de Olivos.
Sin embargó no se lo notó de humor, por el contrario estaba muy enojado por motivos que este cronista desconoce. Si bien se había citado a los medios, la decisión del Jefe de Gobierno fue que ingresara la menor cantidad de personas al predio, por lo que la mayoría de los colegas entre medios locales y dos radios de alcance nacional, se quedaron afuera.
Los privilegiados que pudimos entrar, antes de que Macri decretara el cese de visitas, no corrimos mejor suerte ya que se negó a hacer declaraciones. Apenas se reunió con el grupo de cinco concejales por unos minutos, no obstante los ediles se retiraron al rato y no acompañaron a Mauricio en el periplo por las instalaciones del lugar.
Luego el Jefe de Gobierno junto a su primo Jorge recorrieron la parte fabril de la empresa para interiorizarse de los procesos productivos y dialogaron escuetamente con los trabajadores. Se lo notaba nervioso a Mauricio que solo cruzaba palabra con Jorge y atendía los llamados por celular que a esa altura eran muchos, al rato se encerró en una de las oficinas de la empresa y no se lo volvió a ver más.
Desde adentro llegaban las órdenes para que seguridad impida el ingreso a todo aquel que osara querer verlo, con la recomendación de que los pocos que estábamos rondando los pasillos del lugar, nos fuéramos. De esta manera se inició el éxodo de este cronista que al menos se llevó una foto de la visita y el silencio del por ahora candidato a Presidente.


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