Humala busca delinear sus vínculos con la región

El presidente electo prometió no fomentar alianzas ideológicas

LIMA.- Apenas tres días después de su triunfo en las urnas, el presidente electo de Perú, Ollanta Humala, inició el miércoles pasado una gira por Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile, con el objetivo de "establecer relaciones de amistad y mutuo respeto con los jefes de Estado" de la región y delinear la política exterior de su futuro gobierno.

Con el mismo fin, antes de asumir la presidencia, el 28 de julio, el líder nacionalista viajará también a Ecuador, Colombia, Venezuela, Bolivia e incluso Estados Unidos.

Según varios analistas, su victoria fortaleció -y podría dar un nuevo impulso- al bloque de izquierda en América latina, y generó grandes expectativas en La Paz y en Santiago sobre el impacto que podría tener en el diferendo fronterizo que mantienen desde hace más de un siglo ambos países.

La primera escala de su gira, sin embargo, fue Brasil, país que aseguró será el modelo de desarrollo para su gobierno, que pretende mantener el fuerte crecimiento económico y expandirlo a todos los sectores sociales.

"Reconocemos que Brasil es un modelo exitoso que ha logrado crecimiento económico con estabilidad macroeconómica e inclusión social", dijo Humala, desde Brasilia, en donde se reunió con la presidenta Dilma Rousseff.

En el marco de su objetivo de ser un "buen vecino de América latina, Humala señaló que no pretende establecer "alianzas ideológicas con otros países", sino trabajar en la solución de los problemas que son comunes a toda la región.

Sectores conservadores de Perú, sin embargo, temen que Humala se vincule con el mandatario venezolano Hugo Chávez, con quien compartía simpatías. Su elección, de hecho, generó frases de elogio del presidente Chávez, que impulsa un modelo socialista en la región. "Se trata del pleno amanecer de una nueva era", dijo Chávez.

Alberto Adrianzén, miembro de la Comisión de Transferencia que prepara al acceso al poder de Humala, en cambio, insistió en que el mandatario electo "no busca establecer alianzas ideológicas, sino alianzas "económicas y comerciales".

El embajador Manuel Rodríguez Cuadros, que fue canciller en el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006),por su parte, recordó que Humala adelantó "que Perú no va a formar parte de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que impulsa Venezuela".

Por otro lado, el triunfo de Humala despertó gran interés en Bolivia, ante la posibilidad de que el presidente electo respalde a ese país en su centenario reclamo para que Chile le otorgue una salida soberana al mar, que perdió a fines del siglo XIX.

Humala, sin embargo, ha señalado que respalda el reclamo boliviano, pero que no intervendrá en la controversia que mantienen ambos países. "Es un problema de dos, no de tres", explicó.

Por su parte, el presidente chileno, Sebastián Piñera, que fue el primer mandatario en felicitar al ex militar tras su victoria, dijo ayer creer en la "actitud hacia la democracia y economía social de mercado" de Humala y reiteró su confianza en unas "buenas relaciones" con el futuro gobierno.

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