Los eclipsados Tim Kaine y Mike Pence se verán las caras el martes el único debate televisado entre ambos, antes del 8 de noviembre.
Tim Kaine y Mike Pence, compañeros de fórmula de la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, respectivamente, se verán las caras este martes en el único debate televisado entre ambos, la mejor plataforma para darse a conocer por gran parte de los votantes, antes del 8 de noviembre.
La hora de los candidatos a vicepresidentes por fin llegó en medio de una intensa carrera a la Casa Blanca, teñida de polémicas y acusaciones cruzadas entre los candidatos a presidente, incluso en el terreno más íntimo y personal que, por estas horas, es la moneda de cambio.
Pero el martesa el foco se instalará en el cruce entre el senador Kaine y el gobernador de Indiana, Pence, en la Universidad Longwood, en Farmville, estado de Virginia, y más allá de conocer sus retóricas tendrán que salir a defender a sus compañeros, que la semana pasada ya tuvieron el primero de sus tres debates presidenciales.
Aunque no se espera que este prolijo enfrentamiento alcance la audiencia récord, el encuentro entre ambos veteranos en la arena política, Kaine, de 58 años y Pence, de 57, será la oportunidad para darse a conocer ya que, según las encuestas, más de un tercio de los votantes dicen no saber lo suficiente de ellos.
El profesor de Historia y Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton, Julian Zelizer, dijo este lunes a la cadena CNN que tanto Clinton como Trump eligieron "intencionalmente" a sus compañeros de fórmula para que que no llamen mucho la atención.
Para él, ambas son opciones "seguras e incluso aburridas" para dar "confianza" a los votantes "en lugar de entusiasmar e inspirar", citó la agencia de noticias EFE,.
Pence fue "fundamental" en los esfuerzos de Trump "por ganarse a los republicanos del Congreso" y "tranquilizar" a los votantes acerca de que el magnate se guiará por principios conservadores si llega a la Casa Blanca.
Las cartas conservadoras de Pence están sobre la mesa. Como gobernador firmó una ley criticada por permitir la negación de servicios a homosexuales con base en motivos religiosos y es un firme opositor al aborto.
Pence, un conservador cristiano que no emociona pero que su elección fue aplaudida hacia el interior del Partido Republicano, es el primero en admitir que tiene una personalidad radicalmente diferente del multimillonario. Sin embargo, insiste en que comparten los mismos valores.
Este lunes mismo sostuvo que Trump buscó alguien para balancear.
"Nosotros sí tenemos estilos diferentes. Yo soy de Indiana, él es de Nueva York, pero lo que hemos descubierto rápidamente en esta amistad es que realmente compartimos las mismas metas, el mismo amor por nuestras familiar y por este país", dijo Pence en una entrevista para el portal Yahoo.
"Me siento honrado de estar en esta carrera", remarcó el compañero de fórmula y agregó: "Realmente sí creo que este buen hombre va a ser un gran presidente de los Estados Unidos".
Apenas se conoció su nombre para acompañar a Trump, desde la vereda opuesta no tardaron en calificarlo como "el candidato a vicepresidente más extremo de una generación".
En su cuenta de Twitter, Clinton lo tildó de "divisor e impopular" y recordó la cantidad de medidas discriminatorias y fallidas impulsadas por el candidato, como una en contra los homosexuales "que le ha hecho perder 60 millones de dólares a la economía de Indiana".
El martes, el demócrata Kaine será el que siga este cruce.
Considerado un progresista, comprometido por los derechos de las minorías y la reforma migratoria, que habla perfecto español y con una amplia gestión en el área de Defensa y política exterior, este hombre también tiene su razón de ser al costado de Hillary.
Kaine es importante para avanzar sobre todo en los estados más reñidos, entre ellos Virginia, al que representa en el Senado, consideró el especialista en Asuntos Públicos.
"Va a ser más fácil para él que para Mike Pende. Kaine genuinamente comparte la mirada con Hillary Clinton, opinó este lunes al diario The New York Times Mo Elleithee, asesor demócrata de ambos en diferentes momentos de sus carreras políticas. fórmula.
El debate entre los aspirantes a la vicepresidencia llegará precedido por una nueva polémica en torno a Trump, esta vez sobre su historial fiscal.
El sábado pasado el diario The New York Times reveló que el magnate declaró una pérdida de 916 millones de dólares en su declaración de impuestos de 1995, lo que pudo haberle permitido evitar legalmente pagar impuestos a las ganancias durante 18 años.
La respuesta de Trump, a través de Twitter, fue que él conoce las "complejas leyes fiscales" de su país "mejor que ningún otro candidato presidencial" y, por tanto, es "el único que puede arreglarlas".
El magnate se negó hasta ahora a divulgar sus declaraciones fiscales y sostuvo que lo hará cuando concluya la auditoría contable, sin detallar si eso será antes de las elecciones del próximo 8 de noviembre.
Tras el primer debate entre los candidatos a la presidencia, el 26 de septiembre pasado, Clinton está al frente en intención de voto por un estrecho de margen de entre dos y cinco puntos, de acuerdo al portal Real Clear Politics.
Para el martes, Pence, quien estuvo durante más de una década en el Congreso y fue presentador radial, se preparó con el gobernador de Wisconsin, Scott Walker, antiguo rival de Trump en las primarias por la candidatura presidencial.
Por su parte, Kaine, ex gobernador de Virginia y también con una amplia experiencia legislativa, contó con el entrenamiento del abogado Robert Barnett, un experto en preparar a políticos demócratas para debatir.


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