Hillary en el continente de las maravillas

En su primera gran gira por los países iberoamericanos, Hillary Clinton deberá responder al desencanto de la región por el primer año de gobierno del demócrata Barack Obama. Su principal aliado será el presidente chileno electo, Sebastián Piñera.
Cuando Hillary Clinton ponga de nuevo pie en América Latina, no todo va a ser sonrisas de bienvenida y aplausos. A algo más de un año desde que el presidente Barack Obama asumió la presidencia de Estados Unidos, la región empieza a manifestar el desencanto por unas expectativas que siente no cumplidas que podrían pasarle factura a la jefa de la diplomacia norteamericana en su primera gran gira por el Cono Sur.

Clinton partirá mañana en un viaje de cinco días que la llevará a Uruguay, Chile, Brasil, Costa Rica y Guatemala. Un periplo amplio pero con una exclusión grande, la Argentina, que no ha pasado desapercibida en el gran país sudamericano. Como consuelo quizás, durante su primera escala en la región, Montevideo, para asistir a la asunción del presidente electo, José Mujica, Clinton celebrará un encuentro bilateral –el único confirmado hasta ahora– con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

"No estamos para dictar cátedra, sino para escuchar, compartir experiencias", aseveró el principal responsable de la agenda latinoamericana de Washington, Arturo Valenzuela. Entre los temas generales a discutir figuran la competitividad, la equidad social, la mejora de las condiciones de desarrollo económico en la región, la seguridad ciudadana y la necesidad de "fortalecer las instituciones de gobernabilidad democrática" en la región, dijo sin citar a Honduras.

Tras su paso por Uruguay para la asunción de Mujica, "una ceremonia de celebración de democracia en ese país", en palabras de Valenzuela, Clinton proseguirá su viaje hasta Chile, donde se encontrará con la presidenta saliente, Michelle Bachelet, y el mandatario electo, Sebastián Piñera, con quien, a falta de tiempo en su "complicada agenda" para asistir a su investidura el 11 de marzo, la secretaria de Estado mantendrá una reunión de trabajo "muy concreta".

Tras la escala chilena del martes, a Clinton la espera Brasil, un país con el que Estados Unidos mantiene excelentes relaciones que sin embargo en los últimos tiempos se han tensado por el apoyo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a su par iraní, Mahmud Ahmadineyad, para consternación de Washington. Irán "es un tema importante donde Estados Unidos está enormemente preocupado por la falta de claridad por parte del gobierno iraní en cuanto a sus intenciones en relación con la producción nuclear, y va a ser sin duda un tema importante entre los dos países", admitió Valenzuela, un día después de que Washington le recordó a Brasil que, con su "creciente influencia" mundial como potencia emergente, espera que asuma su "responsabilidad" y apoye las sanciones contra el país persa.

Desde Brasil, Clinton proseguirá su viaje el jueves a Costa Rica, donde mantendrá sendos encuentros con el también presidente saliente, Oscar Arias, y su próxima sucesora, Laura Chinchilla, además de pronunciar el discurso principal en la reunión ministerial Caminos a la Prosperidad de las Américas.

La última escala de la jefa de la diplomacia norteamericana es Guatemala, donde Clinton, además de reunirse con el presidente, Álvaro Colom, pretende celebrar un encuentro con todos los mandatarios centroamericanos, al que se ha invitado también al dominicano Leonel Fernández. (DPA)

Abrazos y puñaladas por las espaldas

Mientras el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad (foto, derecha) recibía en la capital siria de Damasco el abrazo del líder de Hizbolá, una asociación chiita aliada y beneficiaria de la generosidad de la República Islámica, en Washington se preparaba una ofensiva para que Irán pierda el aliado que tiene en Brasil.

Para Estados Unidos, el gobierno de Brasilia estaría cometiendo un "error" si decide no apoyar las sanciones internacionales contra Irán y se sentirá "decepcionado" si el país sudamericano no intenta convencer a Teherán para que cumpla con sus compromisos nucleares, dijo hoy un alto funcionario norteamericano.

Así se lo hará saber la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y a su canciller, Celso Amorim, cuando visite Brasilia la semana próxima, confirmó el secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.

Aunque Valenzuela subrayó que Washington y Brasilia tienen una "amplia agenda" que discutir, reconoció que Irán será un punto importante del programa por la "enorme preocupación" que el programa nuclear persa genera en Estados Unidos, por lo que "sin duda" será uno de los principales temas a tratar en los encuentros del miércoles próximo.

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