Con Hillary Clinton sólo habrá tiempo para la foto

En Washington creen que la cita con Cristina Kirchner será protocolar
WASHINGTON.- Si al gobierno de Barack Obama se le atravesaron las declaraciones de la Presidenta, no se notó.

Minutos después de que Cristina Kirchner dedicara su evaluación personal a la presidencia del líder demócrata, el Departamento de Estado ya estaba al tanto de las opiniones. Y lo primero que hizo fue no variar el discurso frente al encuentro que se negocia entre su titular, Hillary Clinton, y la mandataria argentina.

En los Estados Unidos aseguran que están "muy interesados" en su realización, pero que, hasta anoche -y ya van 72 horas tratando de encontrarle una salida- no han podido superar los "problemas de agenda" para fijar una hora y un lugar.

La dificultad para acordar un momento de encuentro y el hecho de que la secretaria de Estado visita tres países limítrofes (Chile, Uruguay y Brasil) sin poner pie en territorio argentino es el termómetro fiel del estado de la relación bilateral.

Puertas adentro de la diplomacia, es posible que las cosas hayan sido más duras. "Está claro que mucho interés no hay, por ninguna de las dos partes. Y tampoco, mucha confianza. Pero lo cierto es que Washington no quiere romper la relación y por eso mantiene la posibilidad de un encuentro, más allá de que haya o no algo importante para decirse", dijeron anoche a LA NACION fuentes locales. Desde esa mirada, lo que hace Washington es aplicar un sentido práctico de la diplomacia: no tener el encuentro sale más perjudicial que tenerlo. Significaría una tensión que no conviene.

Hasta ahora, el discurso oficial afirma que el encuentro se mantendrá en Uruguay durante la ceremonia de asunción del presidente electo José Mujica. Pero el cariz de tanta ida y venida es tan evidente que ya se instaló hasta en la habitual rueda de prensa del Departamento de Estado.

-¿Por qué la secretaria de Estado no va a la Argentina? Su costa queda al lado de la de Uruguay -fue una de las preguntas que se le hicieron al vocero de la cancillería estadounidense.

-Hay un límite en el tiempo disponible -respondió Philip Crowley, vocero de la secretaria Clinton.

"No reunión"

El funcionario aprovechó la ocasión para ratificar que "habrá una bilateral" entre ambas mujeres; una reunión que aquí, entre quienes siguen la política regional, ha pasado a llamarse la "no reunión".

En lo formal, si se cumple el vaticinio del embajador argentino en los Estados Unidos, Héctor Timerman, el encuentro no podría extenderse mucho más allá de cinco minutos; el tiempo que habitualmente ocupa la foto, el saludo y poco más.

Ocurre que el diplomático argentino dijo que la reunión está pautada para las 13.45, hora uruguaya (las 14.45 en Buenos Aires). Y, de acuerdo con el programa oficial, a las 13.55 Mujica y el presidente saliente, Tabaré Vázquez, harán su entrada en la sala de actos del Palacio Legislativo para la ceremonia oficial. Para entonces, todos los invitados -incluidas Hillary y Cristina- deben estar en sus asientos.

Pero aparte de eso, entre quienes siguen la política regional, el escaso tono de la relación bilateral se hace evidente. "La secretaria no va a la Argentina porque no tiene mucho de que hablar y porque la visita podría dejar un mal sabor", dijeron fuentes locales.

"[Se mantiene la formalidad de un encuentro con la Presidenta] porque, por deteriorada que esté la relación, lo saludable es evitar que se deteriore aún más y que llegue a enfrentamientos. Eso es lo que el Departamento de Estado intenta evitar", fue la opinión. Una estrategia que se mantiene pese a que la primera impresión que se tiene aquí es de que el gobierno de Cristina ayer cruzó una línea. Hasta ahora, siempre había defendido a Obama. Ayer, con sus declaraciones a la CNN, se sumó a las voces que, lideradas por el venezolano Hugo Chávez, dicen que Obama es una "decepción" para la región.

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