José Luis Freyre, titular del peronismo local, insinuó que la provincia podía ser intervenida. El socialismo reaccionó con una reunión de gabinete convocada de urgencia, y el respaldo del Frente Progresista a Antonio Bonfatti. Desde el PJ, hablan de “victimización” del actual gobierno provincial.
Las declaraciones del presidente del Partido Justicialista, José Luis Freyre, sugiriendo que había condiciones en la provincia de Santa Fe para una eventual intervención federal, sacudió al gobierno de Antonio Bonfatti, golpeado ya por el escándalo que involucra al ex jefe de la policía, Hugo Tognoli.
Para la gestión socialista, las expresiones del dirigente venadense -que después mesuró- fueron la estocada final de una serie de hechos orientados a “desestabilizar” al actual mandatario: el portazo de los legisladores nacionales kirchneristas en la reunión de Rosario, la expresión “narcosocialistas” lanzada por Andrés Larroque en pleno recinto de Diputados, y la reacción legislativa del peronismo en Santa Fe sancionando una ley de emergencia en materia de seguridad, y reclamando una interpelación para el ministro Raúl Lamberto. Todo ello, acompañado de maliciosos rumores que comenzaron a circular el viernes por la noche, sobre un supuesto accidente grave o un final trágico de Antonio Bonfatti.
La situación no pasó desapercibida para el gobernador, quien interrumpió ayer cualquier momento recreativo y descanso sabatino de sus funcionarios, y convocó “de urgencia” a una reunión de gabinete para media tarde en la sede de gobierno de Rosario. Ello derivó después en una conferencia de prensa a la que asistió rodeado de su equipo y de los principales legisladores nacionales y provinciales del Frente Progresista.
La foto
Flanqueado por una veintena de dirigentes, que le dieron marco a la foto, Bonfatti calificó las declaraciones de Freyre como “de extrema gravedad y desestabilizadoras; no tienen antecedentes en la historia democrática argentina de los últimos 30 años”, expresó.
Una y otra vez, instó a defender la democracia “que tanto nos costó conseguir”, pero advirtió que para ello es necesario que prime “permanentemente el diálogo dentro del disenso para encontrar soluciones a los problemas de los santafesinos”. A propósito de la eventual intervención, Bonfatti aseguró que en la provincia “funcionan los tres poderes con total y absoluta independencia. Vamos a seguir defendiendo el accionar de este gobierno transparente, este gobierno que actúa permanentemente con honestidad, convocando a la participación de los santafesinos, y al diálogo. Éste es el gobierno que fue elegido por la voluntad popular de los santafesinos, que no debe ser violada, y la vamos a defender con toda nuestra energía”, aseveró.
Consultado por la prensa sobre si había podido contactarse con Freyre, el mandatario dijo que el dirigente no le contestó “ningún llamado, aunque luego lo escuché en un programa de radio local volviendo a verter esas declaraciones”.
Bonfatti aludió al portazo de los diputados K, a la calificación de “narcosocialistas y a los dichos de Freyre, y concluyó en que “son tres hechos muy graves” que lo afectan.
Otras voces
En la misma conferencia, Eduardo Di Pollina del PS mencionó una “clara intencionalidad de desestabilizar a la provincia”, y agregó que “todas las acciones que ha llevado adelante el justicialismo durante este tiempo, tienen esta vocación de llevar adelante una situación que no posee antecedentes en la historia democrática de Santa Fe”.
Pablo Javkin, de la Coalición Cívica, dijo que la expresión de Freyre “es de una gravedad que merece una respuesta política contundente. No vamos a permitir ni un comentario ni una amenaza de este tenor”, advirtió.
El presidente de la UCR, Eduardo Galaretto, recordó que “si por algo es reconocido nuestro partido es por la defensa de los valores republicanos de la democracia. Hoy, en Santa Fe reafirmamos la defensa de estos valores y convocamos a que sigan vigentes”.
Alicia Gutiérrez (SI) opinó que las declaraciones de Freyre “no hacen más que desnudar lo que veníamos diciendo desde hace varios días en la Cámara de Diputados, y merecería que el PJ en su conjunto diga si avala lo que ha dicho su presidente, porque sería de extrema gravedad para el conjunto del país”.
Verónica Benas (Pares) le recriminó al PJ “no tolerar la honestidad, la independencia de poderes, la Constitución. Para nosotros es absolutamente inadmisible que un gobierno no sólo sospechado de corrupción, sino también con sus más altos funcionarios investigados por aumento de su patrimonio, se atrevan a decir que van a intervenir la provincia”. La legisladora recordó que “soportamos (en Santa Fe) 24 años de corrupción estructural. Realmente, esperamos -por la paz de todos los santafesinos- que rectifiquen los dichos, porque de otra manera, estaríamos ante una gravedad y un peligro para la democracia que no reconoce antecedentes”.






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