Guillermo Pereyra: “No hay margen para un acuerdo con Sapag”

Guillermo Pereyra: “No hay margen para un acuerdo con Sapag”
El petrolero reiteró que, además de postularse como candidato a gobernador, irá por la presidencia del partido.
Un nene cubierto con una bandera argentina se aferra a las piernas de Guillermo Pereyra. Le dice algo al oído, mientras se saca una foto con él. Como muchos de los que se le acercan, le está pidiendo algo. Algo: lo que su mamá no le puede comprar. Algo: un tratamiento médico, un pasaje para ir fuera de la provincia, una frase que dice entre sollozos y rubores. La escena transcurre en un escenario. Abajo hay un puñado de petroleros que no paran de gritar. Detrás de unos lentes tornasolados, el senador asiente y la mamá del nene se queda hablando con una secretaria. El líder del gremio petrolero está montado a una nube de adrenalina, afecto y tensión. Debe ser la nube de los que están en un lugar como el suyo: recién junto a Hugo Moyano se levantaron las manos mutuamente. Media hora antes, anduvo a los abrazos con Julio De Vido, Oscar Parrilli y Jorge Sapag, en una globa franqueada por un pequeño ejército en la que todos querían estar.

En la siguiente entrevista, unos cuantos minutos arriba de un escenario -los bombos de fondo, la brisa fresca de Plaza Huincul a la hora en que derrapa el sol y los ojos inquietos de los gordos de seguridad- Pereyra dirá que no hay margen para acordar con Jorge Sapag en la interna del MPN y también que su buena relación con sectores tan contradictorios del ámbito nacional se explica con aquella frase comodín que dice que “en política todo es posible”.

Acaba de lanzarse para la gobernación nuevamente. ¿Sigue en pie la candidatura para presidir el MPN?

Sí, soy candidato a gobernador y a presidir el MPN. Pero si llego a conducir la provincia, no puedo ser juez y parte. El partido tiene que ser fiscal del gobierno provincial. Cuando me toque esa situación, que de antemano sepa toda la militancia que si me eligen gobernador voy a renunciar a la conducción partidaria. En la interna, yo he dicho que me voy a presentar en caso de que el gobernador se presente. Si no, no.

¿Cómo es el diálogo con Sapag?

Yo hablo mucho con el gobernador últimamente. Primero por su rol en el Ejecutivo y porque soy secretario general del sindicato petrolero, senador nacional y presidente de la Comisión de Energía del Senado. Así que siempre hay diálogo y no está ausente el tema político. Pero mientras nos tengamos el respeto que nos tenemos que tener mutuamente, no tenemos por qué temerle a las internas.

¿Hay algún tipo de margen para el acuerdo en la interna del partido?

No, no, no. No hay ningún margen para el acuerdo, yo no soy amigo de los acuerdos. El único acuerdo que sirve es el acuerdo de las urnas. Para mí, esa es la voluntad soberana de la población y los afiliados, y uno no puede avasallar esa voluntad.

Usted dice que si Sapag va a la interna, usted también va. Si finalmente no ocurre eso, ¿presentará un candidato?

Sí. Un candidato de mi sector que va a participar activamente, si es que se da esa posibilidad.

¿Es un respaldo a su candidatura la llegada de funcionarios nacionales a un acto como el de Plaza Huincul (el 9 de mayo)? ¿Se puede hacer esa lectura?

No, fue un hecho institucional. El Gobierno colaboró con el 30% de los fondos para la obra (de puesta a punto de un sanatorio). Lo menos que tenía que hacer era invitarlos. No es que estén apoyando una candidatura.

Usted viene haciendo referencia a emergentes del campo sindical que llegaron a cargos de conducción en distintos gobiernos, como el caso de Lula Da Silva...

Es que yo creo que es posible: hombres del mundo de los trabajadores que ocupan cargos de conducción luego de pasar por la legitimación de las urnas. Me veo con toda la experiencia para administrar recursos, algo que es fundamental. Si uno aspira a conducir y gestionar en el ámbito público, independientemente de tener la suficiente experiencia en la política, hay que saber administrar y no despilfarrar los recursos. Llevo una historia de 40 años en eso.

¿Cómo hace para sostener cierto equilibro en su relación con sectores tan encontrados de la política nacional? Usted está en la CGT opositora al kirchnerismo y también tiene buena relación con Julio De Vido, por ejemplo...

(Sonríe) Todo es posible en política, todo es posible.

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