BlackRock y Gramercy dijeron que “vale la pena quedarse” con los títulos
“Ayer, después del alegato, se vio un poco de presión en el mercado. Pero creemos que los bonos no han caído a niveles graves y vale la pena quedarse con ellos. Esto se va a jugar durante un largo período de tiempo”, dijo Rick Rieder, chief investment office de renta fija de BlackRock, a la agencia Bloomberg. Rieder incluso agregó que BlackRock estudia adquirir más papeles argentinos si la presión del mercado aumenta.
Por su parte, otro de los fondos más importantes de los EE.UU., Gramercy, que opera cerca de u$s2.500 millones y que junto a BlackRock y 52 fondos más presentaron un escrito el 28 de diciembre a la Corte de Apelaciones de Nueva York respaldando al país y en contra del fallo del juez Griesa, tampoco dieron indicios de querer vender los bonos que cotizan bajo la ley de Nueva York.
En rigor, muchos operadores del New York Stock Exchange especulan con el temor que desatará en los mercados una ratificación del fallo del juez Thomas Griesa y que la Justicia de los EE.UU. obligue a la Argentina a pagar los u$s1.300 millones que reclaman los fondos buitres como NML y Aurelius, entre otros, desencadenando un embargo de los fondos que el país envía a Nueva York para abonar a los tenedores de deuda reestructurada, o lo que es peor, con un posible default técnico del país.
Apuestas
En tanto, en Wall Street las apuestas en contra de la Argentina son muchas: un reconocido operador de larga trayectoria en grandes bancos internacionales sostuvo a Bae Negocios que la estrategia del Gobierno argentino, representado por el abogado Jonathan Blackman, “cayó visiblemente muy mal entre jueces a quienes probablemente nunca jamás en su carrera una parte les haya dicho en la cara que no va a cumplir con su eventual sentencia”. En el mercado tampoco destacaron la actuación del abogado de los fondos que entraron al canje, David Boies, quien según fuentes del mercado “dio la impresión de estar muy poco preparado por lo superficial de sus primeras declaraciones y por su incapacidad de contestar las preguntas agudas que le hicieron los jueces una y otra vez, dándole múltiples chances de justificar la posición de sus clientes sin éxito alguno”.
En todo caso, la disputa legal no es sólo por los u$s1.330 millones que exigen los fondos buitres, sino por los u$s27.400 millones de bonos argentinos vendidos bajo legislación extranjera, a los que muchos operadores quieren comprar a precio de saldo. Esa cantidad no es menor: equivale a aproximadamente el 15% de sus $183.000 millones en deuda reestructurada, según datos de la Secretaría de Política Económica.
Lo cierto es que el consenso mayoritario de los analistas y operadores de los EE.UU. es que la sentencia no favorecerá a la Argentina. Pero pese a que muchos analistas de Wall Street creen que el país perderá el litigio contra los fondos buitres, los grandes fondos como BlackRock y Gramercy se resisten a vender sus bonos, lo que hace pensar a muchos operadores que sin el “consenso” no será sólo “interés”.

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