El giro de remesas de ganancias y utilidades hacia las casas matrices alcanzan cifras multimillonarias. A diario salen de la provincia cinco millones de pesos, girados por firmas nacionales y extranjeras.
Gracias a los datos obtenidos en informes producidos en la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral (Comarb), presidida por la ex titular de la DGR, Alicia Cozzarín de Evangelista, esta columna pudo establecer algunas cifras preocupantes. Las firmas monopólicas continúan girando millonadas de dinero desde las provincias. El 66% de la generación de divisas que salen de los veinticuatro distritos del país las producen aquéllas.
Sólo desde La Pampa se giraron el año pasado 1.800 millones de pesos anuales a sus casas centrales (nacionales o extranjeras). Una cifra récord que equivale al 40% del presupuesto 2010 de la provincia (3.813 millones). Fondos genuinos que salen de los bolsillos de los pampeanos para convertirse en remesas de utilidades netas empresarias, fugándose a través de bancos, pagos de transferencias o directamente por la Western Union.
Guerra de remesadoras.
Las remesas que salen fuera de la provincia o hacia el exterior desde La Pampa lo hacen mediante dos mecanismos. En primer lugar, los Ingresos Brutos que pagan las firmas aquí son un gravamen cuya percepción y fiscalización se encuentra a cargo de la Dirección General de Rentas (DGR). Su determinación es sencilla (es un porcentaje sobre la facturación total) siempre que el contribuyente desarrolle su actividad en una sola jurisdicción. La cuestión es más compleja cuando la actividad se ejerce en más de una provincia o cuando sus casas matrices están fuera, pero actúen comercialmente acá.
Para evitar pagar varias veces el tributo en las distintas jurisdicciones se llevó a cabo en épocas del proceso militar (agosto de 1978) un acuerdo que permite distribuir el total de las ventas que realizan los contribuyentes entre los estados provinciales en los que desarrollan su actividad, para luego pagar la gabela a los Ingresos Brutos (IIBB), en cada distrito, en función al monto de ventas que le haya correspondido. Ese acuerdo es el llamado Convenio Multilateral, por el cual es posible saber, aproximadamente, cuánto facturan estas grandes empresas monopólicas en La Pampa y cuánto dinero generado aquí es remitido como remesas de utilidades a sus casas matrices.
En segundo orden, otro tributo, de orden local, como lo es el Impuesto a los Sellos, también permite mensurar los dineros que fluyen fuera de La Pampa a través de algunas financiaciones. Si bien las alícuotas son diferentes para cada una de las actividades, cuando se aplica Sellos a las Tarjetas de Crédito para posdatar ventas es posible informarse también del dinero que queda y el que se va.
La alícuota general del Impuesto a los Sellos para créditos o financiaciones materializadas a través de plásticos paga el 2,4% anual calculado en proporción al tiempo. En cambio, el Convenio Multilateral (controlado por una comisión plenaria) tiene una alícuota general para la mayoría de las actividades, del 2,5%, dinero que se va de la región. Todos los Contribuyentes cuya actividad con mayores ingresos esté encuadrada en el Régimen General del Convenio Multilateral tienen como alícuota del 0,8% (hay excepciones).
No hace falta recordar que buena parte de aquellas utilidades se transforman en acciones y debentures que pasan por empresas libres de impuestos, ya que en este país la timba financiera todavía no está gravada.
Pagos de transferencia.
Saber cuánto facturan las firmas de capitales no pampeanos que operan en la provincia y que se han dividido cuotas de mercado en pocos años es una tarea difícil, más allá de lo que ambos gravámenes dan cuenta (CML y Sellos). Sin embargo, los datos provistos son una buena medida para saber el flujo de remesas de utilidades empresarias fuera de las fronteras provinciales. Ni que hablar cuando son extranjeras, pues logran sacar más dinero a través de lo que se denomina como "Pagos de Transferencia" (compran en sus países de origen insumos que hay en La Pampa o en el país).
Las cifras de dinero que pagan las grandes empresas que trabajan en La Pampa, pero poseen sus casas matrices en Buenos Aires, Córdoba y Santa Cruz o en EEUU y la UE, involucran al casino, los supermercados, bancos, telefonía básica y celular, cable, correos privados, combustibles y cadenas de electrodomésticos.
También se pagan royalties al extranjero que no se contabilizan, pues salen como impuestos internos nacionales (insumos agropecuarios, Hardware y Software, DVDs, bebidas colas y otras) y ni que hablar de las firmas franquiciadas. Los números son sorprendentes: 1.500 millones de pesos anuales de facturación global pueden observarse como base imponible para los pagos de impuestos del Convenio Multilateral y de Sellos de nuestra provincia, que pocas veces regresan en inversiones o no.
Remesas sin control.
En otras palabras, salen del circuito comercial pampeano, según el Código Unico de Actividades del Convenio Multilateral (CUACM), unos 5 millones de pesos diarios que ingresan como ganancias empresarias a firmas que realizan la totalidad de la inversión fuera de la región de donde extraen sus dineros, dejando en ella sólo lo correspondiente al pago de salarios e impuestos locales o tasas municipales.
Esto es lo fiscalmente aceptado, es decir lo computado impositivamente, no figurando aquí el mercado negro (marcas falsificadas) ni otras actividades fuera de la ley, que según la media mundial son el doble de las del circuito económico legal.
Lo concreto es que aquí nadie las vigila y menos aún en tiempos en los cuales surgen nuevos actores y jugadores que provienen del mercado global. ¿Por qué no investigar aquí las prácticas, contratos, convenios, procedimientos o combinaciones cuyo objetivo sea o pueda ser desplazar indebidamente a otros agentes del mercado local?
Comentá la nota