La gran jugada de Juan Manuel Urtubey, la mala estrategia de Daniel Scioli

La gran jugada de Juan Manuel Urtubey, la mala estrategia de Daniel Scioli

El 'golden boy' del peronismo salteño, vende cara las derrotas y no te presta ni un ápice de las victorias

SALTA.- Eran poco más de las 9 de la noche cuando Juan Manuel Urtubey entró al bunker del Frente para la Victoria local. Según aseguran calificadas fuentes, ya sabía que la mano se venía dura en las elecciones 2015 y que muchos iban a querer atribuirle una victoria que, en todo el país, sonó a estrepitosa derrota.

Pero el "golden boy" del peronismo salteño, vende cara las derrotas y no te presta ni un ápice de las victorias. Puso su mejor cara y salió a hablar en medio de una catarata de aplausos, algunos genuinos, otros obsecuentes.

Habló de una victoria en el terrirorio salteño, que alcanzaba los 40 puntos que le había prometido a Scioli, halagó a los militantes. Nada en su discurso hacía prever la posibilidad de un resultado tan ajustado, cuando aseguró: "El Frente para la Victoria, volvió a triunfar en Salta", estalló el auditorio. se disparó la música y todos bailaron.

Urtubey se fue y poco más de una hora después, el bunker estaba vacío. Todos se habían ido a dormir embriagados por el triunfo. El golpe de Urutbey nos dejó groggy, evitó que hiciéramos el análisis de la paliza que había recibido el oficialismo en la capital, perdiendo por más de 12 puntos porcentuales e impulsando a un cuestionable Alfredo Olmedo al Congreso. Mucho menos, tras esa imagen de algarabía, podíamos pegarlo a la pírrica victoria del candidato presidencial.

Daniel Scioli cometió todos los errores, todos, no dejó uno solo en la lista. Salió a hablar tarde, cuando la incertidumbre asolaba a todo el país. Su discurso no se pareció en nada al de una victoria, más bien, todo lo contrario. Pudo haber destacado la mayoría absoluta en el Senado, seguir siendo la primera fuerza en diputados, pudo haber celebrado su victoria por incómoda que parezca. No lo hizo, su cara era la de un hombre derrotado.

Mucho peor fue lo que pasó después, ya corría la primera hora del lunes cuando la web oficial mostró los resultados. María Eugenia Vidal daba un batacazo histórico en la provincia de Buenos Aires y los primeros resultados mostraban a Mauricio Macri aventajando a Scioli por 3 puntos en todo el país, puñalada en el corazón peronista. Aníbal Fernández, el Herminio Iglesias modelo 2015, brillaba por su ausencia, su silencio obligaba a Scioli a cargar sobre sus espaldas todo el peso de lo que, hasta ese momento, era una derrota.

Alrededor de las 3 de la mañana, los resultados se revirtieron y Scioli pasó a ganar, pero ya era tarde, todo un país se había ido a dormir con una idea clara, Macri había ganado las elecciones.

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