La diputada nacional y presidenta partidaria ratificó la alianza con el Frente para la Victoria y apuesta personalmente a un nuevo mandato de José Luis Gioja. Los cambios que se vienen en esa fuerza y el viraje ideológico a las raíces cantonistas.
—Perdón por la demora —dice la diputada nacional Graciela Caselles llegando con apenas unos minutos de retraso. Resulta difícil aceptar que esa joven mujer, menuda y de voz suave, presida hoy un partido de orígenes tumultuosos, fundado por los tres “machos” Cantoni. Pero la sorpresa cede cuando empieza a hablar y su voz, sin abandonar la suavidad, va ganando en intensidad y pasión.
“El bloquismo está reverdeciendo”, dice. “Don Leopoldo fue un líder indiscutible y Polito fue su heredero, querido por propios y extraños. La muerte de ambos nos obliga a una reconstrucción en la que todos tenemos que trabajar y aportar”.
El PB es hoy una incógnita.
Lo que le puedo decir es que nosotros estamos trabajando muy fuerte en el partido, en toda la provincia. Estamos embarcados en un proceso de recuperación y reestructuración importante. Por eso hemos hecho una convocatoria amplísima a todos los sectores con el deseo de volver a instalar nuestra gente en la sociedad.
¿Acompañarán o no al FPV?
Tenemos claro que el FPV priorizó que a San Juan y a cada sanjuanino le fuera bien. El bloquismo aportó lo necesario para que el gobierno pudiera trabajar tranquilo. El partido creció, su gente tiene mayores expectativas, hay muchos más candidatos que quieren poner el corazón y la cara. Y también nos queda claro que, dentro del FPV, los bloquistas podemos tener mucho mayor protagonismo. Las conversaciones con el gobernador Gioja están avanzadas y hay un compromiso de seguir trabajando en conjunto por la provincia.
Es casi un hecho, digamos.
Siempre advertí que esta decisión será fruto del consenso mayoritario. Por esos estamos en un proceso de diálogo con todos los sectores. La prioridad ahora es el partido, que vive una movilización muy fuerte y al que están regresando dirigentes de mucha valía como Hector Pezé, que vuelve a ser candidato por Angaco, Pepe Vitaz, de una valía innegable en Chimbas, también Medina, Sancassani, Baliña, parte de la propia familia Cantoni. ¿Qué quiero decir? Que estamos en un proceso de revitalización total. Queremos recuperar la confianza perdida, entre los correligionarios y tal vez también entre los sanjuaninos. Hoy estamos cambiando el rumbo y el estilo de trabajo partidario.
¿Qué implican estos cambios?
Llevar adelante una propuesta donde todos tengan la posibilidad de ser. No un partido de puertas cerradas para dos o tres dirigentes. Hemos abierto los espacios de participación a todos los sectores, sobre todo los que quieran trabajar de buena fe. Buscamos que los jóvenes puedan ser protagonistas, que la mujer sea respetada, que los grandes dirigentes den lo que tienen que dar por el partido. Durante mucho tiempo a la militancia, a la hora de las grandes definiciones, se le daba la espalda. Hoy la militancia es la protagonista de esta historia, las segundas o terceras líneas que nunca tuvieron esa posibilidad son las que están dirigiendo los destinos del partido. El bloquismo vuelve a ser capaz de sentir y vivir lo que siente y vive el otro, como fue en sus orígenes. Sé que este es un proyecto a mediano y largo plazo.
Un sector del bloquismo, representado por Enrique Conti, es reacio a continuar la alianza con el justicialismo.
Si, es cierto, eso lo plantea desde hace bastante tiempo un sector que no es mayoritario. El partido viene de un proceso interno donde nos impusimos en todos los departamento. Después pasamos por una votación en el Comité Central que ganamos por más del 90 por ciento. Así se legitimó la actual conducción. Incluso debo decir que en su momento Leopoldo Bravo convocó a todos los sectores a integrarse y muchos de los que hoy se oponen le dieron la espalda. Pero dentro de ese sector quisiera hacer una diferenciación. Enrique Conti es una persona respetuosa y orgánica. Pero hay otro grupo minoritario que desgraciadamente entiende que las cosas del partido se discuten desde afuera. No estoy dispuesta a caer en ese juego. Cuando a una institución se la quiere bien, el disenso se debe dar puertas adentro.
¿Quiénes son esas personas?
Sin nombres, no quiero que nadie quede excluido. Siempre fuimos un partido con inserción popular y vocación de poder. Los que se burlan y nos faltan el respeto quieren, como dije, un partido chico, conservador, manejado por dos o tres dirigentes. Estamos llevando al partido a una posición ideológicamente diferente. Una posición claramente social, una posición de centroizquierda. No soy una persona que cree que les tiene que ir bien a tres o cuatro. Defiendo la justicia y la igualdad de oportunidades para todos los sectores. Esa es la doctrina básica del bloquismo, estamos volviendo a las raíces partidarias. Acepto la divergencia, porque todos somos diferentes. No acepto las faltas de respeto al partido y a la gente que hoy está poniendo la cara. Hay que aprender que en una democracia se gana o se pierde y si uno tiene grandeza, si uno quiere de verdad al partido se debe sumar.
Digamos que el bloquismo se está horizontalizando.
Esa es una realidad que algunos todavía no terminan de aceptar. A falta de liderazgos excluyentes, los lugares deben ganarse a fuerza de trabajo, de construcción política. Nuestro partido está priorizando de nuevo a sus cuerpos técnicos para que el bloquismo vuelva otra vez a la calle para proponer esas grandes ideas revolucionarias y superadoras, con proyección de futuro, que tuvo en su momento Cantoni. Un pionero en las transformaciones sociales que 20 años después de él llegaron a todo el país de la mano del peronismo. Mire si no voy a estar orgullosa de mi partido y deseando volver a esos orígenes para, desde ese ejemplo, volver a proyectar los grandes temas: seguridad, educación, salud, ampliación de derechos, la protección de la niñez y de los mayores. Ahí es donde estaremos.
¿Cuál es la posición del partido sobre la posibilidad de re reelección de Gioja?
Voy a hablar a título personal, el partido no ha tomado una posición orgánica todavía. Creo que es posible un período más, si es que el gobernador está dispuesto a hacerlo. Pero la última palabra la va a tener la gente. Se le debe dar al pueblo la posibilidad de expresarse. Todos los políticos debemos entender que por allí pasa la única verdad, en escuchar lo que los sanjuaninos están pidiendo. No hay que tener miedo de hacer una consulta popular para que la gente se exprese. No se puede ignorar que hoy una gran mayoría de sanjuaninos acompañan a un gobernador que hizo mucho, que luchó mucho, que ha prestigiado por esta provincia logrando que desde la Nación se mire a San Juan con otros ojos. Claro que pensamos que la re reelección tiene que ser acotada, no indefinida, porque eso no es lo que quiere la gente. Hay proyectos inconclusos, grandes temas a las puertas de resolverse, como el Túnel de Agua Negra, que son caminos allanados por Gioja y en los que no tiene sentido volver a empezar de cero con otra persona.
¿Y si se va a la Nación?
Gioja tiene una proyección nacional mayor de la que los sanjuaninos nos damos cuenta. Puedo asegurar que el gobernador es un hombre de consulta del gobierno de la Nación. Hablo muchísimo con los diputados y ellos lo ven como uno de sus referentes en el PJ. Recuerdo que hace dos años la entonces legisladora Teresa García, hoy secretaria parlamentaria, le dijo a Gioja que le diera para adelante, porque para los justicialistas de Buenos Aires era una de las grandes reservas. Cuando hablo con gente del gabinete nacional, como el ministro del Interior Florencio Randazzo, también lo ven con muy buenos ojos. Es más, ellos también quieren impedir la re reelección para llevarlo al gobierno nacional.
¿Cree que la Presidenta irá por un nuevo mandato?
Son decisiones personales. Pero en su figura se rinde un reconocimiento a lo que se hizo en estos años por la Argentina. Tuvo que fallecer Néstor Kirchner para que la gente tomara conciencia de las grandes cosas que hizo. Desde mi cargo en el Congreso puedo ver la serie de transformaciones que vive el país. Es cierto que falta mucho por hacer pero también es cierto que no hay que perder la memoria. Cada vez que se satisface una necesidad surgen nuevas necesidades, más ambiciosas, y esto es bueno. Y Cristina también demostró algo que las mujeres apreciamos mucho: sensibilidad, humanidad, lo que se suma a la fuerza y capacidad de una gestión incansable. Incluso lleva eso por el mundo, y eso que algunos nos dicen que estamos aislados, donde la veo presidir ámbitos muy importantes. Creo que ella también está en un proceso de apertura y cambio en todos los sentidos.
¿Y la oposición?
No me gusta hablar de oposición porque oponerse por oponerse no sirve de nada. Uno ve, y es triste decirlo, que no se ha logrado construir una opción a nivel nacional, una alternativa capaz de plantear otra cosa. Hay sectores de la política que se han dedicado a obstaculizar, a poner piedras en el camino en lugar de aportar ideas constructivas. Con el gobierno nacional coincido en lo que tiene que ver con la redistribución de la riqueza, la dignificación del ser humano, la disminución de la brecha entre los que menos tienen y los que más tienen. Ojalá todos terminemos por entender que la Argentina es lo que más importa.




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