Esta semana es clave para el proyecto. El macrismo debe reunir una mayoría especial para aprobarlo. Por la ausencia de UNEN y el fpV del debate en comisión, la iniciativa pasó a la firma directa. Se trata este jueves.
Con una oposición ausente, para resultar menos bochornosa, y una celeridad similar a la velocidad de la luz, el PRO pasó a firma directa el proyecto que propone renovarle el contrato por 20 años más al Golf Club José Jurado.
Desde que se creó el Golf Club José Jurado viene recibiendo concesiones más que favorables por parte del Gobierno de la ciudad, en detrimento de las arcas de la ciudad. En esta oportunidad, como contraprestación, la asociación sólo deberá invertir unos $ 15 millones.
Pero no es la primera vez que el Golf de Lugano es privilegiado con tierras públicas por el gobierno de la Ciudad, sucede desde tiempos históricos. Se emplaza sobre 45 hectáreas que pertenecen a la urbanización UP, del Parque de las Victorias, situado en Villa Lugano. Según lo estipulado inicialmente el predio debe ser destinado por la entidad beneficiaria a la práctica de Golf y actividades sociales, culturales, en relación a su condición de asociación sin fines de lucro. Por el contrario, en la práctica actualmente funcionan: un Bar, un Restaurante y un Pro Shop donde se comercializan artículos de las primeras marcas.
Las desprolijidades en cuanto a las tierras no se relacionan solamente con la instalación en terrenos públicos de una empresa privada por cánones irrisorios, sino que La Zonificación correspondiente al Parque de las Victorias es Urbanización Parque (UP), por lo que desde Bien Común, afirman “no puede realizarse en él actividad comercial y sin embargo sobre el terreno hay un restaurante, un local de venta de palos de Golf y un bar”.
Siguiendo los lineamientos generales que viene llevando adelante la gestión actual, a finales del año pasado el legislador Cristian Ritondo del Pro presentó un Proyecto de Ley mediante el cual se otorgaba el permiso de uso y explotación con carácter oneroso e intransferible por el término de veinte años del predio que actualmente ocupa en el denominado Parque Las Victorias. La votación del proyecto expediente N° 2359-D-2013 fue aprobado en primera lectura pero aún no había recibido nuevo tratamiento en el recinto.
Por su parte el legislador Alejandro Bodart expresó al respecto que “la única razón que detuvo la aprobación de la concesión hasta el momento fue no rozar la alevosía” refiriéndose explícitamente a que dos días antes de que se desencadenaran los desalojos del Barrio Papa Francisco, el proyecto ya tenía orden de prioridad para su tratamiento y contaba con la mayoría necesaria para su aprobación en el recinto, lo que hubiese asegurado al Golf de Lugano seguir con el usufructo de las tierras por dos décadas más. Sin contar con que el permiso de concesión caducó en 2011, y aún el Golf de Lugano sigue funcionando, agregó.
Entre otras cuestiones el Proyecto de Ritondo propone renovar la concesión del predio por 20 años más a cambio de tener una inversión del orden de los 5 millones de pesos para los primeros 5 años y de 10 millones los años restantes; tomar a su cargo todos los gastos de impuestos e invertir en el mejoramiento del predio; otorgar becas mensuales a niños de escuelas del Gobierno de la ciudad; proporcionar descuentos del orden del 50 % en matrículas y aranceles del club, y explicita que la entidad no puede alquilar ni ceder el uso a terceros, ya sea total o parcialmente.
Actualmente la cuota mensual que dicha Asociación Civil cobra a sus asociados supera los $ 1500 por mes, teniendo unos 300 socios activos a la fecha. A la vez obtiene ingresos por uso del espacio y de la cancha de “no asociados” que abonan un arancel de $180.Por último la Asociación a través de su página Web detalla que es necesaria la recomendación de 3 socios actuales para ser incluido como tal, caso contrario se deberá abonar $12000 de cuota de ingreso.
En caso de que esta vez el PRO logre reunir los votos del fpV o de UNEN lograría, nuevamente, ceder tierras públicas en manos privadas, por cánones irrisorios, en detrimento de las arcas de la Ciudad.



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