El Gobierno tuvo que apretar fuerte el gasto y volvió al superávit primario

El Gobierno tuvo que apretar fuerte el gasto y volvió al superávit primario

La recaudación cayó 2,5% real anual y no da señales de repunte, lo que pone en duda cumplirle al FMI el objetivo del 1,4% del PBI. Por eso hizo falta recortar jubilaciones, educación, salarios públicos y subsidios energéticos

 

Mariano Cuparo Ortiz

Con los ingresos públicos cayendo en forma sostenida por el escenario recesivo, el Gobierno logró volver al superávit primario y financiero en julio, de la mano de un fuerte ajuste del gasto corriente, con énfasis en prestaciones sociales, jubilaciones, subsidios energéticos, salarios y envíos a provincia para áreas educativas.

El superávit primario llegó al 0,9% del PBI, aunque el cumplimiento de la meta del 1,4% del PBI que planteó el FMI luce desafiante frente a la baja de la recaudación y las dificultades sociales para seguir ejecutando una contracción tan firme del gasto, que además retroalimenta el problema porque modera el consumo y por ende la actividad y el ingreso fiscal.

Los ingresos del fisco cayeron 2,5% real anual en julio y de esa forma, pese al ingreso extraordinario de Ganancias, se mantuvo una dinámica que complica las chances del Gobierno de cumplir la meta con el FMI: en el acumulado de los primeros 7 meses del año, cayeron un 4,6% en promedio real anual. Eso llevó a que en ese mismo período el superávit primario se redujera en un 18% real anual, contra el acumulado del 2025. De ahí las dificultades que los analistas le asignan al cumplimiento de la meta.

Desde la consultora ACM destacaron: "Al extraer los ingresos derivados de privatizaciones, la caída del superávit primario se ampliaría hasta 26,6% real, lo que sugiere que una porción no menor del resultado acumulado descansa sobre una fuente que no es recurrente. Si esta dinámica persistiera, el cumplimiento de la meta descansaría en mayor medida sobre el control del gasto, dada la ausencia de margen político y fiscal para recomponer ingresos mediante aumentos de impuestos sensibles".

En ese sentido, desde LCG agregaron: "El cumplimiento de la meta supone un desafío mayor dada la caída sostenida de ingresos. Más allá de la voluntad del gobierno en mantener la disciplina fiscal, entendemos que será la tolerancia social, la que terminé marcando la magnitud y la composición final del ajuste necesario para el cumplimiento de la meta, sobre todo en la víspera de un año electoral y en momentos en los que el presidente viene perdiendo imagen".

Y es que, tal como señaló el Grupo SBS, además del desafío que implica la baja de la recaudación, el impacto que tiene una baja del gasto en la actividad económica representa a la vez un límite porque no ayuda a mejorar los ingresos públicos: "Si bien se retomó el superávit, seguimos enfatizando que el plano fiscal tiene algunos desafíos en el horizonte. En los ingresos, sigue sin manifestarse de forma clara algún tipo de indicio de reversión en los tributarios en términos reales, dinámica que dependerá en gran parte de la trayectoria de los sectores de la economía real que muestran un rezago contra los 'ganadores'".

Además, SBS agregó: "En los gastos, el grueso de la motosierra ya operó en 2024-2025 y lo que resta es un ajuste quirúrgico sobre partidas políticamente sensibles (subsidios a energía y transporte, planta de empleo público, transferencias discrecionales a provincias". Respecto a subsidios y tarifas, destacamos como punto a monitorear el grado de impacto que las reducciones de subsidios y consecuentes incrementos de tarifas podría tener en términos de actividad y, por lo tanto, de recaudación".

 

Ganancias fue clave, junto con el recorte del gasto, porque aportó unos $700.00 M extra, lo que alcanzó para definir que, sin ese ingreso extraordinario en julio, no habría habido superávit financiero, ya que fue de $244.897 M en el mes. Pero el grueso del positivo se explicó por el recorte del 8,1% real anual en las prestaciones sociales, con un ajuste del 4,8% real anual en las jubilaciones; además, los subsidios energéticos cayeron un 20% real anual y los destinados al transporte un 11,6% anual real. Vale destacar, respecto a este dato, que según la consultora Equilibra, el ingreso disponible de los hogares cayó 5,1% anual en mayo (último dato), justamente por la erosión que las tarifas generan sobre los salarios de los hogares. 

Finalmente, los salarios públicos ajustaron un 3,8% real anual. Y los envíos a las provincias un 19,2% real anual, con énfasis en las destinadas a la educación, que cayeron un 30,8% real anual.

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