A partir de la disolución del organismo, en el sector reina la incertidumbre sobre el pago de los subsidios. En el Gobierno dudan de la efectividad del sistema destinado a contener los precios de los alimentos en el mercado interno. También existen inquietudes en cuanto a la entrega de permisos de exportación (ROE). La idea de quebrar a la Mesa de Enlace integrando a Federación Agraria a la Unidad que reemplazará a la ONCCA.
En las últimas horas fue creciendo la preocupación en las empresas de la agroindustria que cobran millonarias sumas en concepto de compensaciones por parte de la disuelta Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).
La incertidumbre que reina en los empresarios no es para menos. Desde que se creó el sistema de subsidios en 2007, el organismo que hasta el viernes pasado dirigía Juan Manuel Campillo entregó a las compañías del sector más de $ 10 mil millones.
Una de las ideas que comenzó a entrar en estudio en el Ministerio de Agricultura es la de integrar a productores ligados a la entidad federada que dirige Eduardo Buzzi a la nueva Unidad de Subsidios Internos.
Esto claramente sería un disparador de conflictos en la Mesa de Enlace, ya que los dirigentes de la FAA ven con buenos ojos participar del organismo, al tiempo que desde CRA y Sociedad Rural rechazan de plano esta iniciativa.
Además, según pudo averiguar La Política Online con diversas fuentes del campo, el polémico organismo sospechado de cobrar coimas adeuda todavía millonarias sumas a varios de los sectores beneficiados por el sistema de compensaciones.
En lo que respecta a los feed lots, por ejemplo, la deuda es de alrededor de $ 450 millones por liquidaciones de meses anteriores a marzo de 2010. En tanto que también existen grandes deudas con la industria molinera y frigoríficos avícolas.
“No sabemos qué va a pasar porque nadie desde el Gobierno nos dio una respuesta en cuanto al futuro de la política de compensaciones”, comentó esta tarde a LPO un importante empresario que se mostró muy preocupado por el tema.
“La realidad es que ni los propios funcionarios oficiales saben qué va a pasar. Ojala los pagos no se frenen porque de lo contrario se haría un gran daño a las empresas que esperan contar con ese dinero para afrontar gastos”, agregó el empresario consultado.
En tanto que fuentes oficiales señalaron que, si bien todavía no partieron directivas del más alto nivel político, la orden sería reasignar los $ 2.541 millones a la flamante Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno.
Al parecer dicho presupuesto –que ahora será administrado por el ministro de Economía Amado Boudou y el secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno- seguirá estando asignado para el pago exclusivo de compensaciones al sector agroindustrial.
El tema es que, según supo este medio, algunos funcionarios del propio Gobierno nacional dudan a esta altura de la efectividad del sistema de subsidios destinado, supuestamente, a contener los precios de los alimentos en el mercado interno.
Esto porque no solamente el método no logró frenar la escalada de precios de los alimentos, sino que hasta además se montó una red de corrupción sobre la cual existen varias denuncias públicas a diversos funcionarios y ex funcionarios del Gobierno.
Además, otro de los puntos a resolver para las empresas multinacionales es el futuro de los permisos de exportación (ROES), que en teoría estaban en manos de la ONCCA hasta el viernes, pero que en la práctica los reparte Moreno.
Mientras tanto, ni el viernes pasado ni hoy lunes se repartieron los polémicos permisos y algunos en el sector hablan de un vacío legal en la normativa a partir de la eliminación del organismo que trabaría por unos días más la entrega fluida de los mismos.
Pero el problema no solamente lo tienen los empresarios que no saben si podrán cobrar el dinero adeudado. También existe una gran inquietud por parte de los empleados de la ONCCA a los que todavía no se le dieron certezas en cuanto a su futuro laboral.
Lo cierto es que la gran mayoría de la masa de trabajadores que compone la ONCCA se desayunó el mismo viernes con la noticia y por estas horas reina la incertidumbre (sobre todo en aquellos casos en donde los empleados se encuentran contratados).
Críticas del campo
Por otro lado, tanto CRA como Sociedad Rural y varios dirigentes del campo salieron a criticar la medida del Gobierno al señalar que en realidad esto apunta a intentar seducir a un sector de la Mesa de Enlace, pero que en el fondo nada cambia.
En diálogo con LPO, el diputado nacional por la UCR, Ricardo Buryaile, dijo que “lo que permitió la corrupción en la ONCCA es el sistema, que aún sigue vigente. El problema no es operativo sino conceptual”.
“La nueva unidad de subsidios internos será un organismo que va a continuar con la misma política antes”, apuntó Buryaile, agregó que “los pagos seguramente se trabarán o se dilatarán por completo”.
En tanto que el presidente de CRA Mario Llambías manifestó que “es bueno que se disuelvan organismos que traban la producción, pero me parece que en este caso, solo cambiarían las cabezas pero no las políticas”.
Para la diputada por la Coalición Cívica y dirigente de la Sociedad Rural Hilma Ré, “mientras sigan vigentes los ROE (permisos de exportación), la producción agropecuaria va a seguir asfixiada”.
En cambio, para la Federación Agraria Argentina (FAA), la medida fue recibida con “beneplácito”. “Comienza una etapa de transición en donde vemos como positivo el ordenamiento estatal del comercio”, añadieron.
Por último, el diputado del PRO Christian Gribaudo, aseguró que la disolución del organismo por parte del Gobierno “es consecuencia lógica del escándalo de corrupción que venimos denunciando en Tribunales”.
“Esto no sirve de nada si se va a crear un ente que siga bajo la órbita de Boudou, Moreno y el propio Echegaray. Es una lavada de cara y nada más”, disparó.






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