El Gobierno Nacionaliza Octubre

El Gobierno Nacionaliza Octubre
Cansado, quizás harto de tanta vuelta y revuelta en el territorio propio, el Gobernador Buzzi salió a nacionalizar las parlamentarias de octubre, esquivando a Mario Das Neves y planteando los comicios como un mano a mano entre Cristina y lo que llamó los "trenes fantasmas" de la oposición conformada por el cordobés De la Sota, el bonaerense Francisco De Narváez, el porteño ex-ministro de Economía y reconstructor de la Gran Catástrofe Nacional, Roberto Lavagna y el camionera Hugo Moyano.

Sin candidatos en la provincia, con laderos que le sumergen la cabeza en el agua cada vez que la levanta, Buzzi parece ir ahora por un camino distinto.

Según el Gobernador, la semana política mostró "fotos de dos trenes fantasmas diferentes: una escalera con Patricia Bullrich, Macri, varias vertientes del peronismo antiguo que lo único que tienen en común es la escalera en que se sacaron la foto".

En tanto que "la otra imagen se tomó en Córdoba, con De la Sota, que no ha podido ganar nada fuera de su provincia, y De Narváez, al que cualquier colectivo le da lo mismo", dijo sin mencionar en ningún momento a Das Neves, en un manifiesto intento por nacionalizar el comicio y referenciarlo sólo en Cristina y los adversarios más "globales" de la Presidente.

“Esta no será una elección más, porque vamos a definir la continuidad, la profundidad y la proyección de este proyecto político. El 25 de mayo se cumplirán 10 años de un proyecto trascendente que nos dejó una década ganada social y económicamente. En nuestra memoria tenemos décadas perdidas completas en el país y en América Latina: por eso esta elección es relevante, porque marca la profundidad de este proyecto político en una Argentina concreta”, expresó además y en la misma línea el Gobernador.

Como siempre ocurre en el peronismo, su relación con la verdad histórica es en realidad un divorcio continuo.

Ahora, todos los kirchneristas reniegan de los dos hombres que apagaron el incendio en Argentina, cosa que no ocurrió en el 2003 sino en el 2002, de la mano de la derecha peronista encarnada antes y ahora en Eduardo Duhalde y la famosa "década ganada" será, sin duda, uno de los ejes de la campaña del FPV.

En un contexto en el que faltan candidatos y sobran confusiones, la intención de pasar por encima de estas circunstancas y fijarle un nuevo esquema a la estrategia del kirchnerismo, es un intento lógico y razonable en la búsqueda de un método que disimule las carencias, anclándose pura y solamente en la figura presidencial a quien hay que "ayudar a construir poder real" en octubre, según las palabras de Buzzi.

En otro orden, lo que llama la atención es el desenfreno ideológico del fiscal de Estado, Blas Meza Evans, que empleó buena parte de su discurso para afirmar que "la oposición no existe, no existe un proyecto alternativo, los políticos opositores no tienen otra cosa para decir que repetir los titulares del diario Clarín", indiferente a la gravedad de su pensamiento.

Quizás no advierta el discurseador que si se le niega a alguien la existencia, se le niega también todo derecho político y social como lógica consecuencia de ese "pensamiento" clásico del neofascismo. Puede ser que haya opositores que a Meza Evans no le gusten, pero debería tolerarlos, excepto que crea que desde su sillón dirige el mundo, algo que -deberían avisarle- parecería no estar sucediendo.

Esos deslices, que por supuesto valen mucho menos que el silencio, terminan pegando como una piedra sobre el supuesto discurso "dialoguista" del Gobernador y rebajan las definiciones que va buscando en estos meses, tan complicados.

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