El Gobierno nacional jugará todas sus cartas en Catamarca para intentar ratificar su proyecto

Con miras a las elecciones provinciales del próximo 13 de marzo, las primeras en el calendario electoral de la Argentina, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se prepara para movilizar a todas sus figuras de peso hacia Catamarca, con el objetivo de realizar una importante demostración de fuerza en apoyo a sus candidatos locales y en busca de un triunfo que le permita reivindicar al país el proyecto kirchnerista.
La estrategia es clara: mientras se prepara el terreno para la posible candidatura de la Presidenta a la reelección, los cañones estarán apuntados en las próximas semanas a Catamarca, aseguraron voceros oficialistas a un medio nacional.

La idea es organizar un Congreso desde el cual los distintos cuadros del oficialismo puedan defender el modelo político y económico diseñado por Néstor Kirchner desde 2003 y continuado por Cristina Fernández.

Si bien aún no se dejaron trascender detalles, no se descarta que algunos funcionarios, como el titular de la Anses, Diego Bossio, participen de esas exposiciones para referirse a las jubilaciones y sus incrementos, una de las cartas que el Gobierno nacional quiere exhibir en la provincia.

Además, los operadores políticos de la Casa Rosada aspiran a que la Presidenta de la Nación también visite la provincia en los próximos días, dado que allí los números de adhesión a la jefa de Estado son “positivos”, según sostienen desde Buenos Aires.

Sin embargo, los indicadores del kirchnerismo mostrarían una importante ventaja para el gobernador de la provincia y candidato del FCyS, Eduardo Brizuela del Moral, con respecto a los candidatos del FPV local, pero antes de la alianza con el PJ.

Elecciones clave

El proyecto que encabeza Cristina Fernández se juega mucho más que solo el Gobierno de la provincia, porque además de los comicios en Catamarca, el kirchnerismo nacional también presentará batalla en la segunda contienda electoral prevista para el 20 de marzo en Chubut, donde Mario Das Neves, del Peronismo Federal, tiene todas las de ganar.

Por ello, la Nación intenta a toda costa evitar que dos derrotas consecutivas en el inicio del calendario electoral produzcan una previsible reacción en cadena que la deje débil y vulnerable el próximo 23 de octubre, cuando los argentinos elijan presidente.

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