La mayor distribuidora de gas del país no pudo hacer frente a un vencimiento de US$ 20 millones
El Ministerio de Planificación Federal, que comanda Julio De Vido, declaró en un comunicado que "la intervención tendrá como objetivo la reestructuración de la deuda y se extenderá hasta que ésta haya concluido satisfactoriamente". La decisión tiene como antecedentes los casos de Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Autopistas del Sol (Ausol), que declararon sus respectivos defaults en 2008 y 2009 y fueron inmediatamente intervenidas por el Gobierno.
En la nota que envió a la Comisión Nacional de Valores, la mayor distribuidora de gas del país reconoce que "no ha podido generar fondos líquidos suficientes para afrontar los vencimientos inminentes de su deuda financiera ni el pago de determinadas obligaciones comerciales e impositivas". No obstante, aclaró que la operación "no se encuentra comprometida".
Sin embargo, esta explicación no fue para el Gobierno. "Consideramos que si la situación financiera de la empresa está en riesgo, no se garantiza que se puedan mantener la calidad y la prestación del servicio", afirmó una fuente cercana a De Vido. "En diciembre pasado el Estado le advirtió que no iba a permitir que ninguna empresa de servicios cayera en default."
Metrogas abastece de gas a unos 7 millones de personas que viven en la Capital Federal y 11 partidos del sur del conurbano. Según el último balance, al 31 de marzo pasado, el pasivo total de la empresa ascendía a 1268,61 millones de pesos, con un patrimonio neto de 882,52 millones. El 70% de las acciones está en manos del Consorcio Gas Argentino, una sociedad controlada por la británica BG (54,67%) y por Repsol YPF (45,33%).
La compañía venía advirtiendo desde hace meses sobre su difícil situación, que atribuye al hecho de que sus tarifas de distribución permanecen congeladas desde hace casi 11 años, período en que sus costos se incrementaron en un 210 por ciento. Ayer, la cartera de Planificación y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas, el organismo que formalmente dictó la intervención con su resolución 1260) respondieron con dureza a esas afirmaciones. En sendos comunicados, dijeron que la cesación de pagos no es el congelamiento tarifario, sino el incremento sistemático de la exposición financiera de Metrogas "privilegiando endeudarse en lugar de utilizar los recursos económicos generados por la propia empresa".
Además, culparon a la compañía por la falta de actualización tarifaria: "La renegociación no fue posible por la sistemática y obstinada negativa de la empresa a renunciar a la demanda que mantiene contra nuestro país en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones [Ciadi]".
"Por principio, el gobierno argentino no negocia bajo ninguna presión", dice uno de los textos.
Metrogas ya había reestructurado la mitad su deuda hace cuatro años. Pero la situación volvió a complicarse. "Sabíamos que no se iba a poder evitar una nueva reestructuración y que con eso se abría la puerta a una intervención", dijo una fuente de la distribuidora.
El interventor designado es Antonio Gómez, un ingeniero industrial de 62 años, que actualmente se desempeña como coordinador de convenios del Centro Argentino de Ingenieros. En Planificación lo describen como un experto en servicios públicos. Ayer por la tarde, Gómez se hizo presente en las oficinas de Metrogas, junto con funcionarios del Enargas y con Roberto Pons, el hombre que desempeñó el rol de interventor en TGN.
La situación de Metrogas obligó ayer a la Bolsa de Comercio a suspender la transacción de las obligaciones negociables de esa empresa y a que sus acciones operen en rueda reducida. Además, la agencia calificadora de riesgo Moody´s bajó a "Ca" desde "Caa3" la nota corporativa y de deuda en moneda extranjera y la calificación en escala nacional a "D.ar" desde "Caa3.ar".

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