El gobierno español admite que el desempleo no bajará

El gobierno español admite que el desempleo no bajará
Una España desolada por la recesión escuchó ayer a la plana mayor del gobierno darle dos noticias. Como en los chistes, una mala y una buena.
a mala: que por lo menos hasta 2015, lo que dura el mandato de Mariano Rajoy, el desempleo no bajará de un angustiante 26%, y que la economía caerá este año casi el triple de lo presupuestado. La buena: que pudo haber sido peor.

El módico alivio vino porque el nuevo paquete de reformas estructurales aprobado por el Consejo de Ministros no incluyó más recortes de salarios, jubilaciones y partidas sociales, ni aumentos impositivos masivos. Pero el esfuerzo por mostrar optimismo que hicieron en la Moncloa los tres ministros encargados del anuncio chocó con cada dato que les tocaba dar.

Sobrevolaba el ambiente la cifra demoledora del desempleo difundida el día anterior, que sacó a la luz la cara más horrorosa de la crisis española: 6,2 millones de personas no tienen trabajo, lo que equivale al 27,1% de la población activa.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la conducción bicéfala de la economía, los ministros Luis de Guindos (Economía) y Cristóbal Montoro (Hacienda), desgranaron una catarata de anuncios técnicos y argumentaron que "los sacrificios" a los que fueron sometidos los ciudadanos permitirán ahora "no pedir nuevos esfuerzos".

Pero confirmaron que España seguirá en el camino de las reformas acordadas con la Comisión Europea para "sanear la economía" y reducir el déficit estructural. Bruselas aceptó darle al país dos años más (hasta 2016) para bajar el rojo fiscal a menos del 3%. Este año podrá sobrepasarse hasta 6,3% (cuando la previsión era un durísimo 4,5%). Es algo de oxígeno, pero no un permiso para abandonar la austeridad.

El plan de reformas incluye una revisión del presupuesto 2013. La caída prevista del PBI no será este año del 0,5% anunciado: el "crecimiento negativo", como lo presentó Montoro, será del 1,3%.

Las esperanzas para los que buscan empleo son abrumadoras: la "tasa de paro" será de 26,7% en 2014 y de 25,8% en 2015. Si se cumpliera -los ministros no hicieron la cuenta- España habrá perdido 1,3 millones de puestos de trabajo durante la gestión Rajoy.

"Las medidas que se tomaron han evitado situaciones aún peores", dijo De Guindos. Y describió un panorama macroeconómico "alentador", a partir de una tasa de riesgo más baja, una suba de las exportaciones, la baja de la inflación (poco más del 1% para el año) y el equilibrio en la balanza de pagos. "La España de hoy no tiene nada que ver con la de hace un año", insistió. Montoro añadió: "En 2014 empezará a haber crecimiento positivo". Corrió el calendario un año: en 2012 había prometido que la salida sería en 2013.

A la hora de las preguntas de los periodistas, casi todo apuntó a lo mismo: qué pasa con el empleo. "Los datos conocidos son dramáticos. El deterioro de la situación laboral es la principal preocupación social y política y nos hace incluso vulnerables ante los mercados -dijo De Guindos-. Lo que puedo decir es que hay indicadores que muestran que el futuro será mejor."

El paquete de ajustes incluye decisiones que todavía no fueron presentadas en detalle. Rajoy irá al congreso en mayo para presentarlas.

Tal vez por el temor a un aumento del malestar social, las tijeras esta vez apuntaron a la administración pública y a las empresas. Se anunció que se eliminarán deducciones impositivas a las grandes compañías. Y que se crearán nuevos gravámenes. "No va a haber nada de impuestos", había dicho Rajoy anteayer.

Montoro lo desmintió, pero explicó que serán cuestiones que no afectarán a la gente común. Aclaró que no se tocarán el IVA y el IRPF (similar al Impuesto a las Ganancias argentino), ya aumentados el año pasado, y tampoco los combustibles. Eso sí, aclaró que el último aumento excepcional de la carga del IRPF no se revertirá en 2014, sino en 2015.

Los ministros de Rajoy insistieron que el sufrimiento actual es culpa del "desequilibrio económico" que precipitó la gestión socialista, sobre todo entre 2007 y 2011. "Vamos a hacer todo para mejorar la situación laboral, pero hay que entender que equilibrar la economía es el camino irrenunciable para que España vuelva a crecer", dijo la vicepresidenta, ya algo irritada por el tono de las preguntas sobre el empleo.

Fue al final de dos horas de presentación. Los ministros repartieron cuadros económicos de todo tipo, casi todos con números desoladores. "Ya quisiéramos hacer como el ministro argentino ese", bromeó a LA NACION uno de los asesores del equipo económico. El video de Hernán Lorenzino y su "me quiero ir" circuló durante la mañana entre políticos y periodistas mientras mataban la ansiedad por conocer los anuncios.

OTRO PAQUETE DE MEDIDAS

El Consejo de Ministros aprobó ayer un plan de reformas que no incluye aumentos impositivos masivos ni recortes sociales

Soraya Sáenz de Santamaría / vicepresidenta española

"Hay que entender que equilibrar la economía es el camino irrenunciable para que España vuelva a crecer"

El plan de estabilidad

Esta vez no se recortarán los salarios, las jubilaciones y las partidas sociales

Déficit fiscal

Bruselas aceptó darle al país dos años más (hasta 2016) para bajar el déficit fiscal a menos del 3%

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