Ricardo Colombi aseguró que en la marcha de la CGT y CTA había “infiltrados de Chaco” y agentes “municipales” que cobran “distintos planes”. El Ministro de Gobierno justificó el despliegue de la Infantería como un “esquema de contención, no de represión”.
La marcha del martes terminó con varios trabajadores heridos, golpeados e intoxicados por los gases (de mano) que disparó el cuerpo de Infantería de la Policía. Uno de los manifestantes terminó internado en el Hospital Escuela, producto del castigo en la cabeza que le aplicaron los uniformados, y varias mujeres fueron asistidas por problemas respiratorios. Ayer el Gobernador dijo que “los actos de violencia” dejaron también “policías heridos con cortes” porque “algunos manifestantes tenían trinchetas. Está perfectamente documentado”, señaló.
Los enfrentamientos se dieron en la esquina de las calles Quintana y Rioja, donde la Policía intentó -infructuosamente- impedir que la columna de casi 1.000 marchantes llegara hasta la sede gubernativa donde finalmente realizaron un acto de proclama de sus planteos salariales y laborales. “Nunca impedimos algún tipo de marcha. Esta vez teníamos información que había gente infiltrada de Chaco. Incluso había manifestantes de distintos planes municipales”, agregó. El Mandatario radical dijo que respeta “todas las manifestaciones”, pero que no va a permitir “que detrás de eso se escondan intereses oscuros”.
Para Colombi las protestas de los gremios estatales son manifestaciones políticas enmarcadas en el año electoral. “Si ven quiénes estuvieron a cargo (de la manifestación) y quiénes son los legisladores que fueron al lugar, todo queda muy claro”, interpretó.
El Gobernador analizó políticamente las intenciones de la CGT y la CTA: “Una serie de ingredientes que llevaron a esta situación, pero un reclamo no puede esconder intereses políticos oscuros que perjudican al resto de la sociedad”. Mientras que su ministro de Gobierno, Gustavo Valdés, - quien tiene bajo sus órdenes a la Policía - también justificó el despliegue de efectivos armados. Aseguró que los sindicatos “venían anunciando que iban a generar clima de violencia”. Reiteró que la refriega dejó “policías con los dedos cortados con trinchetas y contusiones a raíz de que recibieron palazos”, e intentó despegar su gestión de los sesgos represivos que los gremios estatales le endilgaron tras los incidentes.
“No hubo represión, sólo contención. Teníamos la información de que venían con fines violentos, y evidentemente es lo que ocurrió, con evidentes malas intenciones. Hay sectores que pretenden establecer en la provincia un marco de violencia, a lo cual no nos vamos a prestar. Por eso la Policía los contuvo”, aseguró Valdés.
Vignolo pidió “bajar los decibeles”
El que le dio otro sesgo a las explicaciones oficiales por el accionar de la Policía y el excesivo vallado de la manzana gubernativa, fue el ministro secretario general de Gobierno, Carlos Vignolo. Señaló que la única intención fue la de “preservar un acto institucional que se estaba realizando en la Casa de Gobierno”, en el mismo momento que se desplazaba la marcha.
Además de reiterar la misma teoría conspirativa oficial, Vignolo aseguró que a los integrantes del actual Ejecutivo provincial “ya nos conocen. Saben que las manifestaciones pacíficas de los ciudadanos y los trabajadores no nos molestan”, aseguró.
Por eso el Ministro Secretario General pidió a los gremios estatales “bajar los decibeles para generar las condiciones en las que todos se puedan expresar libremente”.
Para el ex intendente de la capital correntina, el martes “no se comprendió la idea de un dispositivo (policial) determinado”, aunque también reconoció la poca “tolerancia” con el accionar de las fuerzas de seguridad; que “no se explicó para qué estaba organizado” el despliegue que se pudo ver en los alrededores de la Casa de Gobierno.
El Intendente se sintió aludido y salió a responder con una condena implícita
El intendente de Capital, Carlos Mauricio “Camau” Espínola, se sintió tocado por los dichos del Gobernador. Sobre todo cuando Ricardo Colombi aseguró que entre “los infiltrados” había gente que cobra “distintos planes municipales”.
Al llegar a la plaza 25 de Mayo para participar de los actos oficiales por el 201 Aniversario de la Revolución de Mayo, dijo que “no se puede justificar ni aceptar la represión. Eso no debe volver a pasar. Cada uno debe asumir su responsabilidad. Deben dejar de dar excusas porque cuando pasan las cosas siempre la culpa es del otro”, en un mensaje que fue una contestación a la teoría conspirativa del Gobierno provincial.
El Intendente capitalino dijo que “los trabajadores están reclamando lo que consideran justo, y antes que nada hay que dialogar. Es lo que también están pidiendo: diálogo. Así trabajamos en el Municipio, con una mesa de Relaciones Laborales que funciona. Desconozco si había municipales en la marcha, y si había están en todo su derecho de hacerlo. Basta de excusas y de buscar motivos extras”, respondió Espínola



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