El gobierno británico presenta más recortes e impuestos en su presupuesto

Incluye un gravamen a los bancos, reducción de subsidios sociales y en la pensión pública. El objetivo: recortar un déficit del 11%. El plan se votará hoy en la Cámara de los Comunes
El gobierno británico de coalición conservador-liberaldemócrata presentará hoy ante la Cámara de los Comunes un presupuesto de emergencia que incluirá drásticos recortes en el gasto público y la subida o introducción de nuevos impuestos, según adelantó el propio ministro de Economía, George Osborne. El gobierno de Cameron espera que el proyecto sea aprobado hoy mismo.

Osborne señaló que la ejecución de estas medidas de ahorro es fundamental para evitar que el Reino Unido vaya “camino a la ruina”, y se comprometió a ponerlas en práctica asegurando la “prosperidad para todos”.

Entre las iniciativas que, según publicó ayer la prensa, se incluirá un nuevo impuesto para los bancos y el incremento de la tasa sobre los beneficios del capital no empresarial, lo que afectará a las personas que tengan, por ejemplo, segundas residencias.

Se da por hecha una subida del 17,5 al 20% del impuesto sobre el valor añadido (IVA), lo que, según los analistas, tendría el efecto de reducir el consumo y afectaría sobre todo a las personas con menos recursos.

El primer ministro británico, David Cameron, dio a entender además que se tocaría el sueldo de los funcionarios.

Lo que sí ya fue confirmado por Osborne es que se instaurará una comisión independiente de pensiones, encabezada por un laborista, el ex ministro John Hutton, que deberá examinar cómo se pueden reducir las pensiones del sector público. No se descarta tampoco una congelación de los subsidios sociales.

Entre las “buenas noticias” habría una congelación del impuesto local sobre la vivienda y, en materia empresarial, la anulación de la subida prevista por el anterior gobierno laborista de la cotización a la seguridad social.

Ajuste forzoso

Osborne mantiene que los recortes son “inevitables”, ya que, sin ellos, Gran Bretaña, con un déficit que asciende al 11%, afronta “tipos de interés más altos, aumento del desempleo y un declive de los estándares de vida”.

Sin embargo, el que fuera ministro de Economía del gobierno de Gordon Brown, Alistair Darling, opina que los recortes propuestos no son imprescindibles y están “ideológicamente motivados”, al ser uno de los principales objetivos históricos del Partido Conservador de reducir el papel del Estado. Darling, como otros laboristas, también acusa a los liberaldemócratas de Nick Clegg de violar sus propios principios al apoyar unos recortes destinados a reducir el déficit a corto plazo pero que frenaría el crecimiento.

Mientras los sindicatos británicos criticaron al gobierno por anteponer el ahorro al estímulo económico, la patronal británica pidió al primer ministro que dificulte la convocatoria de huelgas, con vistas a los conflictos sociales que se avecinan.

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