La posibilidad de que la Nación derogue el impuesto al cheque y la apertura a rediscutir, a largo plazo, un nuevo reparto de la coparticipación despertó elogios de parte de los gobernadores cercanos a la Presidenta y críticas de los opositores.
El justicialista Mario Das Neves (Chubut), que quedó marginado del encuentro de ayer, anticipó que no se va a sentar en la mesa de negociaciones "hasta que el Gobierno pague sus deudas con la provincia o, al menos, me diga cómo la van a pagar".
En igual sentido, el jefe de Gobierno porteño dijo que "la proporción del 70 y 30 (de coparticipación del impuesto al cheque), implica un esquema extorsivo".



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