Gobernadores buscan otro polo de poder en el PJ

Gobernadores buscan otro polo de poder en el PJ

Con Schiaretti como referente, mandatarios esperan un avance de Macri sobre el déficit. También apuntan a contener el nuevo liderazgo que surgirá luego de los comicios bonaerenses.

 

La reorganización del peronismo nacional, coinciden los principales protagonistas, no comenzará hasta después de los comicios legislativos de octubre.

Sin embargo, algunos piensan que el resultado de las Paso de agosto próximo será suficiente para perfilar una reconfiguración del amplio espectro peronista.

Así, quien se imponga en la provincia de Buenos Aires en el primer test electoral le sacará un cuerpo de ventaja al resto.

En este panorama –que no es estático– se inscriben los últimos movimientos políticos del gobernador Juan Schiaretti.

Hasta hace unos meses, el mandatario no le quitaba tiempo a la gestión para ocuparse de armados políticos más allá de las fronteras de Córdoba.

Pero ahora, con José Manuel de la Sota autoexcluido de la competencia electoral, el gobernador de la provincia peronista más grande encabezó días atrás el relanzamiento de la denominada “liga de gobernadores peronistas”, el espacio que comparte con pares de su partido y que buscan enterrar para siempre la fase kirchnerista.

Cerca de Schiaretti afirman que detrás del reimpulso tomado por los jefes provinciales se esconde, además, la construcción de un polo de poder para enfrentar eventuales decisiones que podría imponer la administración macrista tras los comicios legislativos.

Voceros del Panal aseguraron que en los análisis que realiza el mandatario, y que comparten sus pares de otros distritos, aparece una preocupación: tras las elecciones, y máxime si Cambiemos gana en la provincia de Buenos Aires, Macri podría tomar el camino de atacar el déficit fiscal, lo que tendrá impacto directo en las provincias.

Desde el año pasado, gobernadores y ministros de Finanzas de todas las provincias mantienen reuniones con funcionarios del gabinete económico macrista. En esas charlas comenzó a despuntarse el complejo debate que acarreará la elaboración de una nueva ley de coparticipación federal, así como las reformas tributaria y de responsabilidad fiscal, normas sensibles para las finanzas provinciales.

El Gobierno nacional tiene apuntado el tratamiento de estas leyes para 2018, antes de la próxima campaña presidencial.

Para fortalecer el armado, la liga busca expandirse sumando nuevos mandatarios.

Carlos Verna está apuntado por Schiaretti y sus socios provinciales. El gobernador pampeano es un peronista que está enfrentado con la Casa Rosada.

Otro que suena para engrosar las filas de mandatarios liderados por Schiaretti es el formoseño Gildo Insfrán, otrora kirchnerista de pura cepa.

El socialista Miguel Lifschitz, de Santa Fe, ya ha mantenido contactos con su par cordobés. Al igual que Gerardo Zamora, el santiagueño que aspira a volver a la gobernación que hoy comanda su esposa Claudia Ledesma Abdala.

En los casos de los mandatarios que no son peronistas, sólo serían convocados cuando se traten temas de gestión.

En cambio, Schiaretti, que fue el vocero de la reunión de gobernadores justicialista que se realizó la semana pasada, admitió que quieren participar en la reorganización del PJ nacional.

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